Amo Vino. Comida con maridaje de vinos en Barcelona.

No hay nada mejor que aquellos lugares que no están destinados a un único uso sino que puedes acudir a ellos en múltiples ocasiones.

Uno de los últimos sitios de este estilo que hemos descubierto es Amo Vino, un local abierto recientemente (hace aproximadamente un mes) en la calle Aribau 30, muy cerca de plaza Universitat.

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¿Y qué es? Pues Amovino es un bar-bodega-restaurante en el que podéis tomar unas copas de vino en la zona de la barra de la entrada del local, hacer catas en una sala interior preparada específicamente para ello, comprar botellas de vino o comer un menú en el que aparejan cada plato con el vino que mejor le va.

En este caso, nosotros decidimos hacer una cena informal para probar el menú maridaje ya que nos pareció muy buena opción para hacer un primer acercamiento al local; pero con el grupo de amigas llevamos barajando la idea de hacer una cata desde hace mucho tiempo así que, nunca se sabe.

La gracia del menú, que consta de 3 platos, es que cada plato va acompañado de un vino elegido específicamente para él por el personal experto del local. La idea nos encantó ya que nosotros no somos nada expertos en vino y solamente sabemos lo que nos gusta y lo que no pero sí somos curiosos y nos apasiona conocer más sobre lo que bebemos.

El personal fue muy amable en todo momento y especialmente la chica que nos atendió nos explicó muy detalladamente cada uno de los vinos que nos iba sirviendo.

De primero podíamos elegir entre unos gnocchis con crema de jamón ibérico o unos chipirones a la plancha. David eligió los chipirones que iban acompañados de una copa de vino blanco de D.O. Montsant, Bancal 2015; y yo me decanté por los gnocchis con una copa de vino tinto de D.O. Conca de Barberà, Josep Foraster Trepat 2013, riquísimo ya que no soy yo muy fan del vino tinto y este era muy suave y nada áspero.

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De segundo, las opciones eran o unas gambas con escalivada o unas chuletas de cordero lechal con puré. David eligió las chuletas que venían acompañadas de una copa de vino tinto D.O. Costers del Segre, Onra 2012; y yo me decanté por las gambas con una copa de vino blanco D.O. Catalunya, Equilibrista 2014, que la combinación era muy buena. El plato era muy sencillo pero estaba espectacular, muy rico y sabroso.

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Como postre, podíamos elegir entre una degustación de quesos catalanes con una copa de vino tinto D.O. Empordà, Cartesius 2013; o una pannacotta al dulce de leche con una copa de cava D.O. Alella, Privat Rosat. En vistas de que David no podía pedir ninguno porque todos contenían lactosa, yo pedí la pannacotta que estaba riquísima y era todo un placer para el paladar, y él solamente el cava.

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¿Y el precio de todo esto? El menú maridaje cuesta 23€ por persona, un precio muy bueno a nuestro parecer. Además, fueron muy amables y como David no pudo tomar postre por su intolerancia, nos hicieron un pequeño descuento en su menú.

Es un lugar muy recomendable. Ya que para nosotros era la primera vez que acudíamos a un sitio en el que con cada plato te servían un vino (lo sé, nos queda aún mucho por recorrer), nos pareció que para hacer una primera aproximación ha estado muy bien. La calidad de la comida es bastante buena y la de los vinos inmejorable.

Sin duda, un local al que acudiremos más veces por la calidad, por lo céntrico, por lo amables que fueron con nosotros y por lo acogedor. Merece la pena.

Teresa

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Doga Wine Bar. Vino a copas en Sant Antoni.

¡Hoy estamos de estreno! ¡Nueva sección!

He visto que os gusta descubrir sitios nuevos y las entradas acerca de restaurantes, de manera que he decidido dedicar, la mayoría de las veces, los posts de los lunes a locales más pequeños que no son restaurantes pero que sí son ideales para un “afterwork”, un vermut o una merienda.

Serán entradas cortas, con los datos básicos de cada local y aquello que me ha gustado o aquello por lo que no os lo recomiendo.

Empezamos con un nuevo “wine bar” que han abierto hace un mes en el barrio de Sant Antoni de Barcelona: el Doga Wine Bar, en la calle Viladomat 23.

Este “wine bar” es de los mismos emprendedores que el vecino Tarannà (que próximamente tendrá el espacio que merece en este blog) y es un local pequeño y acogedor en el que tomar una gran variedad de vinos a copas y también deliciosas tapas.

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Nosotros nos decidimos a probar y a aprovechar la terraza para disfrutar del buen tiempo desde el principio.

Como no nos decidíamos por el vino y no somos expertos en la materia ni mucho menos, pedimos consejo a la chica que nos atendía y nos recomendó un delicioso tinto un tanto especial, ya que el aroma era de tinto pero tanto el color como el sabor era de rosado. No os sabría decir qué vino era ni las características más detalladas del mismo, pero sí que era muy bueno, nada pesado de tomar y muy fresco.

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Quisimos probar algunas tapas, aunque no queríamos comer mucho porque la hora de la cena estaba ya muy cerca, así que David se tomó un pincho de Pastel de Cabracho (que en qué momento se me ha ocurrido buscar en Google el aspecto que tenía el pobre pez) y yo no me pude resistir a la tapa de queso a la trufa, una delicia para saborear lentamente y no querer que termine nunca.

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En definitiva, Doga es un local muy recomendable para tomar una copa de vino relajada con tu pareja o con un amigo, acompañarla de una tapa y hablar acerca de los temas importantes de la vida como ahora: ¿a qué nuevo bar vamos mañana?

Teresa