Florida. Cocina tradicional y cosmopolita en Barcelona.

El restaurante del que os vengo a hablar hoy lleva abierto ya bastante tiempo en el barrio y, aunque por delante hemos pasado infinidad de veces, siempre nos pillaba de paso y nunca entrábamos. Hasta que decidimos ir a cenar a Florida y probar sus platos y su ambiente.

florida-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Florida en la calle Floridablanca 119, cerca de la parada de metro Sant Antoni.

¿Cómo es la decoración?

No tiene nada especial, todo el local está decorado con elementos de madera, mimbre y de color blanco, y con copas y botellas dispuestas en varias estanterías; pero el conjunto que conforman es muy acogedor.

florida-decoracion

¿Cómo nos atendieron?

El chico que nos atendió fue muy amable y el servicio fue muy rápido.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a Florida a cenar un viernes no demasiado tarde. Habíamos reservado para las 21h y a menos 10 ya estábamos allí (sí, somos unos ansias que nos pasamos de puntuales) por lo que durante todo el tiempo que estuvimos allí no se llenó demasiado el local y pudimos estar muy tranquilos.

¿Qué comimos?

Como toda la carta está basada en tapas y platillos, decidimos pedir varias para poder compartirlas y probar más platos.

Empezamos con unas patatas bravas, porque a veces somos unos aburridos que no salimos de los clásicos, pero lo cierto es que estaban muy buenas e ideales para mí ya que no soy muy fan del picante y éstas lo eran lo justo.

florida-patatas-bravas

Pedimos también unos calamarcitos a la andaluza que estaban riquísimos y francamente adictivos, empezabas a coger uno y casi te tenías que terminar el plato tu solo. Muy buenos.

florida-calamares-andaluza

A continuación, y como para equilibrar un poco y sentirnos más sanos (sí, claro), pedimos unas verduras a la brasa con salsa romesco. Estaban muy buenas pero les pasa lo mismo que ocurre en muchos restaurantes que ofrecen este plato: si las verduras van acompañadas de salsa, no pongáis una gota de salsa que no llega ni para dos champiñones; sed más generosos que los fans del romesco queremos notar el sabor durante todo el plato.

florida-verduras-brasa-romesco

Los siguientes platos que pedimos en principio también eran para compartir, pero terminamos comiendo cada uno el suyo.

Pedimos el pulpo a feira con pimentón de la vera que, aunque estaba riquísimo, a mí no me entusiasmó por el mero hecho de que tenía demasiado sabor y textura a pulpo (pues claro bonita, no iba a saber a chocolate…) pero a David, que es muy fan, le encantó y se lo comió encantado.

florida-pulpo-feira

Y para terminar pedimos también el pollo Tikka Masala con arroz jazmín que estaba muy bueno. He de reconocer que estaba un poco asustada porque pensé que tendría un sabor demasiado intenso y que quizás no lo disfrutaría demasiado, pero lo cierto es que no, que el sabor del plato era muy suave y nada cargante.

florida-pollo-tikka-masala

Y como nos vinimos un poco arriba, decidimos pedirnos unos sorbetes de mojito que estaban buenos pero, a posteriori, llegamos a la conclusión que hubiese sido mejor pedir uno para compartir ya que la cantidad de ron que llevaban era demasiado elevada.

florida-sorbete-mojito

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos nos costó 70,5€, es decir, 35,25€ por persona.

Valoración global

La comida nos gustó mucho, las raciones eran bastante correctas y, aunque el precio no es barato, nos pareció aceptable por todo lo que comimos y bebimos. Sobretodo por cantidad ya que salimos bastante llenos del restaurante. Si os parece caro, siempre podéis escoger otros platos u otras bebidas y la cuenta será más ajustada.

Además, el ambiente que se respiraba era super especial ya que los viernes y los sábados de 21:30h a 23:30h (si no recuerdo mal) hay música en directo por lo que, si os gusta, se disfruta muchísimo. El chico que cantó cuando fuimos nosotros nos hizo pasar un rato mágico, porque somos mucho de música y más aún si es en directo.

Vamos, que salimos de Florida encantados, habiendo descubierto un nuevo restaurante y convencidos de que volveremos por lo cerca que nos queda y porque nos pareció ideal para cualquier celebración familiar o una reunión con amigos que se preste a pedir varios platos y picotear.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

L’Eggs by Paco Pérez. Restaurante romántico y delicioso en Barcelona.

Las ocasiones especiales merecen que nos demos caprichos. Y las no especiales también.

Hay quien se regala objetos. Nosotros preferimos regalarnos una cena romántica en algún restaurante que nos haga ilusión y no ponernos demasiados límites.

Uno de estos restaurantes al que me apetecía ir desde hacía mucho tiempo es L’Eggs by Paco Pérez. Básicamente porque una carta basada en platos con huevos despierta toda mi curiosidad.

leggs-entrada

¿Dónde está?

Encontramos L’Eggs en Passeig de Gràcia 116, muy cerca de la parada de metro Diagonal y en el planta inferior alberga la coctelería Doble by Manel Vehí (podéis leer el post aquí).

¿Cómo es la decoración?

Con una iluminación muy tenue y cálida y con una decoración conformada principalmente por madera y cristal, en L’Eggs se crea el ambiente perfecto para una ocasión romántica e íntima.

leggs-decoracion-interior

¿Cómo nos atendieron?

Todo el personal que nos atendió, desde la entrada hasta el servicio de mesa, lo hizo de manera muy correcta y amable.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo una Escalivada porque nos apetecía algo ligero y fresco. La verdad es que, aunque es un plato que no tiene mucha complicación, estaba especialmente buena y natural.

leggs-escalivada

Como platos principales, tomamos dos de las recomendaciones de temporada, aunque la carta también tiene platos muy variados. David tomó un huevo frito de pato, anguila ahumada y salsa al ajo y pimienta. Según él estaba delicioso, yo probé muy poquito pero si que pude percibir el sabor y era bastante bueno.

leggs-huevos-pato-anguila

Yo me decanté por el huevo escalfado a baja temperatura con parmentier de trufa y setas. Este plato es toda una delicia, con un sabor muy sutil pero intenso y con una textura curiosa pero todo un descubrimiento.

leggs-huevos-trufa-negra

Decidimos no pedir postre para no sobrecargarnos, pero lo cierto es que no nos resultó una cena demasiado copiosa.

Y…¿cómo está de precio?

Efectivamente, como habréis sospechado, no es un restaurante barato pero obviamente no es un restaurante al que uno iría cada fin de semana. O quizás sí.

Todo nos costó 75,7€, es decir, 37,85€ por persona e incluye la comida más bebidas (botella de vino y agua)

Realmente si lo pensamos bien, vemos que comparándolo con otros restaurantes del mismo estilo, el precio es muy bueno y la relación calidad-precio (y este caso añadiría entorno y ambiente) es excelente.

Valoración global

Ya estamos pensando la ocasión en la que volveremos a ir. Con eso creo que lo digo todo.

Nos ha gustado mucho el concepto del restaurante y nos ha sorprendido gratamente que, a pesar de ser una carta muy basada en los huevos, encuentras platos sorprendentes y para todos los gustos y que, además, te permiten disfrutar de las diferentes texturas y cocciones del producto.

Ideal sin duda para ir en pareja, una noche romántica de esas de un buen vino y mirarse a los ojos.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Chaitea Hausfood. Comida sana en pleno centro de Barcelona.

Antes que nada… ¡Feliz 2017!

Empezar enero implica volver a los objetivos de vida sana que teníamos anteriormente o establecerlos nuevamente. Desde El Rinconcito de Teresa queremos demostrar continuamente que comer fuera no significa comer menos sano, así que hoy os traigo uno de esos restaurantes que más me gustan y además en el centro: Chaitea Hausfood.

chaitea-hausfood-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Chaitea en la calle Enric Granados 13, muy cerca de plaza Universitat.

¿Cómo es la decoración?

El local está decorado con mi estilo favorito, con un toque nórdico, muy sencillo y nada recargado, pero con unas pinceladas de madera y unas estanterías cuidadosamente decoradas que hacen que el restaurante adquiera un aire más acogedor y hogareño.

chaitea-hausefood-decoracion

¿Cómo nos trataron?

Los chicos que nos atendieron fueron bastante amables y nos trataron muy bien.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo un Hummus de berenjena con queso feta porque nos encanta, además éste en particular se notaba que era muy natural y estaba riquísimo.

chaitea-hausfood-hummus-berenjena

Como plato principal, David tomó el Conejo al limón con verduritas baby y alioli de ajo negro, que según él estaba delicioso y super bien cocinado; y yo pedí la Lasaña de Berenjena que estaba muy buena pero ¡ojo! si la pedís, tened en cuenta que es muy contundente y que vais a necesitar a alguien que os ayude a terminarla.

chaitea-hausfood-conejo-limon

chaitea-hausfood-lasana-berenjena

Para terminar, y porque aún teníamos un huequito, pedimos un Açaí Bowl riquísimo porque somos muy fans y nos encanta la sensación fresquita y dulce que nos deja.

chaitea-hausfood-acai-bowl

Y…¿cómo está de precio?

Todo nos costó 43,5€, es decir, 21,75€ por persona. No es un restaurante económico, pero lo cierto es que la relación calidad-precio es bastante buena y uno sale del restaurante con sensación de haber comido una cantidad correcta.

Valoración global

Chaitea Hausfood nos ha gustado mucho.

Aunque la carta no es muy amplia, la oferta que tienen es de calidad y variada para que cualquier persona encuentre su opción más adecuada. Además son platos sin complicaciones pero muy efectivos que están deliciosos y son ideales para cualquier ocasión.

Todo un descubrimiento en la zona del centro que amplía la oferta de gastronomía sana. Repetiremos.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

¡CERRADO! Café Manila. Restaurante vintage y romántico en Barcelona.

Parece que últimamente no nos movemos del barrio de Sant Antoni para comer, pero lo cierto es que con tantos locales nuevos que abren y lo cerca que nos quedan todos, nos parece siempre la mejor opción.

Hace unos días probamos Café Manila, un restaurante de fusión al que teníamos muchas ganas de ir.

cafe-manila-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Café Manila en Ronda Sant Pau 7, muy cerca de la avenida del Paral·lel.

¿Cómo es la decoración?

Es muy sencilla, toda de madera clara y algún elemento con toque industrial, con muebles vintage y con una iluminación bastante cálida que hace que el local sea muy acogedor y, al ser muy espacioso, es muy tranquilo y la música se mezcla a la perfección con la atmósfera del local.

cafe-manila-decoracion-interior

¿Cómo nos trataron?

Muy bien. Nos atendieron rápidamente y nos aconsejaron muy bien.

¿Qué comimos?

Como casi todas las veces que vamos a comer a un sitio nuevo, decidimos compartirlo todo para así poder probar más cosas.

Empezamos con un Salteado de tofu con verduras con una salsa teriyaki que realmente muy bueno ya que era ligero, pero ligero y con un toque especial; ideal para empezar la cena.

cafe-manila-salteado-tofu-verduras

Después, decidimos tomar el Pollo teriyaki con gambas que aunque no era nada del otro mundo en cuanto a originalidad, estaba muy bueno y las gambas estaban deliciosas. También tomamos, como plato principal, Presa de cerdo con patatas que, aunque era muy sencillo, estaba muy bueno y la carne, que era lo realmente importante del plato, estaba muy sabrosa.

cafe-manila-pollo-teriyaki-gambas

cafe-manila-presa-cerdo-patatas

Para terminar la cena, y ya que no queríamos algo demasiado pesado, nos decidimos por la Piña a la brasa. Aparentemente es un postre sencillo pero el camareros nos advirtió que tardaría unos 15 minutos ya que ése era el tiempo de cocción que requiere para que quede jugosa y rica. Lo cierto es que estaba espectacular, con un sabor intenso y nos pareció una opción ideal para tomar algo dulce pero ligero.

cafe-manila-pina-brasa

Y…¿cómo está de precio?

Todo, los 4 platos más 2 aguas con gas, nos salió por 47,3 €.

Quizás no es el precio más económico del mundo pero la calidad de los platos es muy buena así que merece la pena.

Valoración global

Uno puede pensar que es un restaurante en el que no va a encontrar grandes innovaciones en la carta, pero sin duda la magia de Café Manila reside en la aparente sencillez de los platos que ofrecen. Aparente porque cuando uno los prueba descubre que no es así, que tras la simplicidad se esconde la verdadera importancia de los platos: los sabores, y en cómo éstos sobresalen en todos los platos ya que, aunque se trata de ingredientes de toda la vida, les dan una vuelta original mezclándolos de maneras que no pensaríamos.

Es un sitio con el que repetiremos seguro por lo cerca que nos queda y por la gran cantidad de platos de la carta que nos apetecían mucho y nos quedaron por probar.

Además, como he señalado antes, la decoración me parece de lo más mona e ideal para ir en pareja a hacer una cena informal pero con ese toque romántico que no hay que perder nunca.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Filomena. Gastrobar sano, asequible y romántico en Barcelona.

Los viernes por la noche nos están cundiendo mucho últimamente y los aprovechamos básicamente para encontrar lugares nuevos en los que pasar el poco ratito que nos vemos durante el fin de semana de manera romántica y haciendo una de las cosas que más nos gusta hacer juntos: comer.

Hace unas semanas probamos Filomena Gastrobar, un restaurante pequeñito que nos queda muy muy cerca y por el que sentíamos mucha curiosidad.

filomena-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Filomena en la calle Aldana 8, muy cerca del Paralelo, en pleno barrio de Sant Antoni.

¿Cómo es la decoración?

Muy sencilla, íntima e industrial.

Las paredes están como mal pintadas a propósito, hay tuberías vistas para darle mucho rollo y las mesas y sillas son totalmente vintage.

filomena-interior-decoracion

¿Cómo nos trataron?

Muy bien. Las chicas que nos atendieron fueron muy amables y estuvieron muy atentas.

¿Qué comimos?

La carta es bastante extensa y lo cierto es que todo tenía una pinta muy buena.

Empezamos compartiendo un Ceviche vegetal, porque no lo habíamos probado nunca y nos parecía muy curioso. Fue todo un acierto porque estaba delicioso, muy refrescante y super ligero para empezar.

filomena-ceviche-vegetal

Como plato principal, David pidió unos Tacos de pollo en salsa achiote, con piña, cebolla roja, cilantro y salsa picante que estaban muy buenos. Yo me decanté por la Moussaka vegetariana con boloñesa de setas y salsa de queso de cabra que estaba deliciosa y es un plato muy recomendable si se quiere comer algo más consistente pero sano a la vez.

filomena-tacos-pollo

filomena-moussaka-vegetal

Decidimos no pedir nada de postre porque ya estábamos bien pero la camarera nos ofreció unos chupitos para terminar la cena. Me parece que este detalle antes era muy común y en los últimos tiempos se ha perdido un poco, así que aprovecho para reivindicarlo porque es un gesto que hace que el cliente se vaya más contento aún del restaurante.

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos nos costó 22,3€. Si le añadimos lo que bebimos (dos copas de vino cada uno) nos costó 33,9€.

Me parece que, para lo que comimos, es un precio excelente y si tenemos en cuenta la gran calidad de los platos, aún más.

Valoración global

Filomena Gastrobar ha sido un descubrimiento maravilloso. Es una opción fantástica para comer sano, en un ambiente íntimo y a un precio inmejorable. Nos ha encantado, volveremos seguro porque lo tenemos literalmente a un paso y porque nos hemos quedado con ganas de probar muchos más platos y algún coctel.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Manga Rosa. Cocina de fusión deliciosa en Barcelona.

Últimamente tenemos unos horarios un poco extraños que nos permiten vernos muy poco los fines de semana. Por eso, estamos en una constante búsqueda de lugares idóneos para cenas o comidas románticas, ya sean más formales o informales.

En esta ocasión, hemos probado Manga Rosa, un restaurante de fusión brasileño-española (¿me he inventado la palabra?) que nos había llamado mucho la atención.

manga-rosa-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Manga Rosa en la calle Consell de Cent 220, muy cerca de Plaça Universitat, en pleno centro de Barcelona.

¿Cómo es la decoración?

Muy sencilla pero de las que me gustan a mí, con elementos de madera y algunos un poco más industriales que le dan mucha personalidad.

Además, como fuimos unos días antes de Halloween, había un poco de ambientación con algunas telarañas y algunos zombies; y siempre me han entusiasmado las decoraciones temáticas.

manga-rosa-decoracion

¿Cómo nos trataron?

El personal fue muy amable y nos atendieron muy rápido.

¿Qué comimos?

Para empezar, decidimos compartir un guacamole con chips de yuca que nos llamó mucho la atención. Estaba muy bien preparado, con una presentación muy cuidada y delicioso.

manga-rosa-guacamole-yuca

Como plato principal, David pidió una hamburguesa vegetal de quinoa que estaba espectacular; y yo me decidí por unos gambones a la plancha que me apetecieron mucho y estaban bastante buenos. No eran los mejores que he comido pero sí muy aceptables.

manga-rosa-veggie-burguer

manga-rosa-gambones

Para terminar y darnos un caprichito, decidimos probar el pastel de yuca ya que nos parecía exótico y nunca lo habíamos probado. A David le encantó, a mí no me terminó de convencer; me pareció demasiado pesado, muy seco.

manga-rosa-pastel-yuca

Y…¿cómo está de precio?

Todo nos costó 34,59€, es decir, 17,29€ por persona. No es en absoluto un mal precio para una cena que incluyó, además de lo que comimos, dos copas de vino por persona. Además la relación calidad-precio nos pareció muy buena.

Valoración global

Aunque quizás no es un restaurante al que iría semana tras semana, ofrece buen producto y sí que me parece una muy buena opción para una cena informal y para comer compartiendo.

Mi única observación es que eché de menos una carta un poco más extensa y con más opciones. Pero por lo demás, es una buena opción en el centro para conocer sitios nuevos y comidas algo diferentes.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Alsur Café. Lo que quieras y cuando quieras en Barcelona.

Si hay algo que me fastidia mucho en los restaurantes en general es que, por ser determinada hora, uno ya no pueda tomar lo que le apetezca.

Cuando descubrimos Alsur, no nos dimos cuenta pero al mirar la carta e informarnos un poco sobre su filosofía vimos que sí, podemos tomarnos, si queremos, unos huevos benedict para comer o incluso para merendar. Así sí.

20161012_151518_fotor

¿Dónde está?

Encontramos 3 establecimientos de Alsur Café, uno en el Born, uno en frente del Palau de la Músico y otro en el Eixample, en calle Roger de Llúria 23. Nosotros fuimos a este último.

¿Cómo es la decoración?

Con mucho rollo. El techo todo de piedra vista, todo el mobiliario de madera y unas baldosas muy vintage, le dan un toque muy original y, sobretodo, acogedor al espacio.

20161012_135012_fotor

¿Cómo nos trataron?

El personal fue muy amable y nos atendió muy bien.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo un Mezze Combinado, es decir, hummus, guacamole y romesco con pan de pita. Los 3 estaban deliciosos y fue un muy buen comienzo.

20161012_141528_fotor

Como plato principal, David eligió el plato estrella de la carta (por lo que nos dijo el camarero y porque la mayoría de la gente que había en el restaurante lo estaba pidiendo), el Chicken Waffle, es decir, un bocadillo de pollo empanado pero en “pan” de gofre (claro que el nombre en inglés tiene más glamour). Estar, estaba muy rico y la presentación está muy cuidado, eso sí, hay que enfrentarse a él con hambre porque es un plato contundente y que llena.

20161012_142543_fotor

Yo, por el contrario, preferí una opción bastante más ligera y pedí la Ensalada tibia de Quinoa con verduras y una salsa exquisita. Estaba muy buena, creo que hice una gran elección, y además es un plato vegano y sin gluten.

20161012_142513_fotor

Al terminar, y aunque en la carta tienen postres increíbles, estábamos ya muy llenos y decidimos tomar únicamente un té Oolong espectacular y calentito porque con lo que estaba lloviendo ese día nos venía muy bien.

20161012_145411_fotor

Y…¿cuánto nos costó todo?

Como tengo memoria para lo que quiero, no me acordé de llevarme el tíquet para poder deciros exactamente cuánto nos costó la comida. Pero he hecho tarea de investigación y todo lo que comimos nos debió costar algo más de 37€ y seguro que a 40€ no llegaba.

Es un buen precio ya que la calidad del producto que ofrecen es muy alta y la cantidad de los platos es más que aceptable.

Valoración global

Nos encantó.

Es un restaurante muy informal, con un ambiente muy relajado e ideal para ir a comer con amigos o simplemente tomar algo (ya he puesto el ojo en algunos de sus cócteles).

La comida está muy rica y la experiencia global, muy satisfactoria. Todo un descubrimiento muy recomendable.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

 

Isabella’s. Cocina italiana romántica en Barcelona.

Uno tiene que tener controlados varios restaurantes románticos, porque nunca se sabe cuando se puede necesitar uno. Así que, investigando por las redes sociales (¡cómo no!), descubrimos Isabella’s y decidimos ir a probarlo en una ocasión especial.

20161008_223711_fotor

¿Dónde está?

Encontramos Isabella’s en la calle Ganduxer 50, en la zona alta de Barcelona.

¿Cómo es la decoración?

Todo el local está decorado de manera bastante barroca y un poco bajo la filosofía del más es más.

Lo mejor es que, lejos de resultar demasiado cargante, no molesta en absoluto. La única pega es que todo el local es bastante oscuro y con puntos de luz muy concretos que, aunque logran su cometido de crear un ambiente íntimo y romántico, también hacen que el local se vea más pequeño y, a mí personalmente, me gustan los espacios más iluminados.

Además, no pude hacer fotos de la decoración porque, al ser tan oscuro el local, las fotografías no quedaban nada bien.

¿Cómo nos trataron?

Bastante bien. Fueron amables y nos atendieron y sirvieron muy rápido.

¿Qué comimos?

Para empezar, David pidió unas Vieiras gallegas sobre una base de tomate que, según él, estaban muy ricas. He de decir que a mí no me hacen mucha gracia, en general, pero sí que las probé un poco y me parecieron bastante buenas.

Yo, en cambio, me decanté por una opción más sana y ligera, y pedí unas Verduras salteadas que estaban en su punto y muy sabrosas.

20161008_215207_fotor

20161008_215949_fotor

De segundo, David pidió el Spicy Tuna Tartar con aguacate que estaba buenísimo y muy picante, aunque seguramente él os diría que apenas picaba; y yo, siguiendo en la línea del primer plato, pedí la Pallarda de pollo a la plancha con rúcula que, aunque era un plato sencillo, estaba delicioso.

20161008_221007_fotor

20161008_221002_fotor

Y…¿cómo está de precio?

Todo nos costó sobre unos 68€.

No es un precio barato pero teniendo en cuenta que comimos 2 platos cada uno y una copa de vino cada uno, me parece bastante razonable. Además me parece que la relación calidad-precio es excelente.

Valoración global

Nos gustó mucho Isabella’s.

Ofrece una cocina sencilla pero muy resultona y en un ambiente ideal para el romanticismo.

La carta es bastante variada y seguro que todo el mundo encontrará una opción que le guste.

Como muchos de los restaurantes de este estilo, quizás no es para repetir cada día, pero sí muy recomendable para una ocasión con tu pareja o con un/a amigo/a especial.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Bananas. Una explosión de color en Barcelona.

Cuando uno lee una crítica acerca de un restaurante, tanto si es buena como mala, puede hacer dos cosas: creérsela o decidir averiguar por uno mismo si lo que ha leído es cierto.

Al empezar a leer sobre Bananas, vimos que había opiniones muy encontradas y no nos decidíamos; sin embargo, como si algo tiene que ser al final es, un domingo que paseábamos por el Born, la casualidad quiso que fuéramos a comer a Bananas.

20160529_145624_Fotor

¿Dónde está?

Encontramos Bananas en la calle de la Fusina, 7 (08003 Barcelona), muy cerca del mercado del Born.

¿Cómo es la decoración?

Colorida. Viva. Ecléctica. Divertida.

Para mí, una de las mejores cosas del restaurante. Comer en Bananas es como estar haciéndolo en una película almodovariana, con palmeras, tigres, barroco…una locura visual que a mí, particularmente, me fascina. Quizás se podría definir como kitsch pero a mí ese rollo ya me va.

IMG-20160529-WA0014_Fotor

¿Cómo nos trataron?

Bastante bien. Nada a destacar en este aspecto, ni para bien ni para mal.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo un Sashimi de salmón y atún con emulsión de jengibre y soja que estaba espectacular, la mezcla de sabores era brutal.

20160529_140343_Fotor

Como plato principal, David se decantó por unos fideos Mee Goreng con verduras, chili, pollo, gambas, huevo y soja que estaban bastante buenos.

20160529_142054_Fotor

Yo en cambio, me decidí por una Veggie Burger, una hamburguesa de quinoa con queso de cabra, cebolla pochada en vermut rojo y salsa tártara. Estaba deliciosa, eso sí, llena muchísimo y la quinoa con el pan hacen una mezcla explosiva, así que mejor dejar un poco de pan.

20160529_141853_Fotor

Para terminar, compartimos un trozo de pastel de chocolate con mousse de chocolate, que no estaba en carta pero el chico nos ofreció, que estaba divino aunque era una bomba que quemamos al salir dando un largo paseo.

20160529_144846_Fotor

Y…¿cómo está de precio?

Bien.

Todo nos costó unos 55€ aproximadamente (juraría que había guardado el tiquet y no sé donde lo tengo), es decir, unos 27,5€ por persona.

Es un precio normal para una comida por la zona y, aunque es innegable que la comida es de calidad, sales con la sensación de que aunque has tenido una buena experiencia, la balanza calidad-precio está ligeramente desequilibrada.

Valoración general

Comer en Bananas ha sido una experiencia divertida. La sobreestimulación decorativa es un punto muy a favor y se come bien.

Ideal para ir un día soleado, de esos que tienes el ánimo ya por las nubes a causa del buen tiempo, después de haber dado un paseo por la zona, que tiene mucho que ofrecer; y dejarte llevar por la explosión de colores y estampados de Bananas mientras disfrutas de unos buenos platos.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook.

Blue Finn. Comida japonesa con estilo en Barcelona

Hace unos días, nos dejamos llevar por el entusiasmo de un sábado soleado y espléndido y nos decidimos a probar un restaurante que tenía mucha curiosidad en probar. Fuimos a comer a Blue Finn, un restaurante japonés, en el que comí más cosas de las que no suelo probar de lo habitual (¡un aplauso para mí!) y la experiencia fue de lo más satisfactoria.

20160409_144233_Fotor_Fotor

¿Dónde está?

Encontramos Blue Finn en la calle Santaló 103 (08021 Barcelona) aunque también cuentan con un restaurante en Sant Andreu de Llavaneres y podéis buscarles en redes sociales.

¿Cómo es la decoración?

Encantadora. Tiene un rollo rústico-industrial que me cautivó. Todo en gris, blanco y negro, muy sencillo pero muy elegante. Ya sabéis, yo y mi obsesión últimamente por la decoración.

20160409_134928_Fotor

¿Cómo nos trataron?

El servicio fue muy correcto. Los camareros estuvieron muy atentos en todo momento y, cuando no sabían si nos podrían servir un plato por falta de un ingrediente, nos ofrecieron alternativas que se parecieran a lo que queríamos originalmente.

¿Qué comimos?

Para ir abriendo boca pedimos unos Spicy Edamame, cuya peculiaridad es que estaban fritos al aroma de sésamo picante y estaban sorprendentemente sabrosos y deliciosos, y unos Tataki Uramaki, unos makis de atún y aguacate rellenos con tempura de langostino y mayonesa muy ricos y con un sabor muy suave y sutil, perfectos como entrante.

20160409_135658_Fotor

20160409_140442_Fotor

Como plato principal, David se decantó por el Yakimeshi No Kamo, un arroz salteado con magret de pato y setas, y yo me decidí por una opción algo más ligera y pedí el Tori No Teriyaki, un pollo a la plancha con cebollita y salsa teriyaki. Cierto es que ambos platos no tenían la mejor presentación del mundo, pero de sabor (que es lo que más nos importa) estaban ambos espectaculares.

20160409_141025_Fotor

20160409_141050_Fotor

El postre fue menos glamouroso ya que tomamos una bola de helado porque estábamos ya llenos de todo lo anterior.

Y…¿cómo está de precio?

Todo, incluyendo los entrantes, los platos principales, el postre y la bebida, nos salió por 59,6€. Barato ya veis que no es, sin embargo, si tenemos en cuenta la cantidad que había en cada plato y la calidad de los mismos, me parece un precio bastante acorde.

Valoración global

Salimos de Blue Finn encantados, pues aunque nos decidimos a entrar un poco de manera improvisada y sin saber muy bien que nos encontraríamos, comimos muy bien y en un ambiente encantador que, me a mí la impresión, por la noche debe ser ideal para una cena romántica así que seguramente repitamos para comprobarlo.

Ciertamente por el precio no es un restaurante al que ir cada día, sin embargo, para una ocasión especial o simplemente porque os queréis dar un capricho (nosotros nos estamos dando muchos de este estilo últimamente), os lo recomiendo mucho, sobretodo para aquellos amantes de la buena comida y que sepan apreciar ese plus de glamour y estilo.

Teresa