Estrenos 2016. Doctor Strange.

Tras algunas decepciones y muchas expectativas que no se vieron satisfechas, por fin Marvel Studios me ha hecho salir del cine feliz de haber visto lo que esperaba ver gracias a Doctor Strange.

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¿Y por qué me ha entusiasmado tanto la película? ¿Tiene algo malo?

La película nos cuenta la historia del doctor Stephen Strange, un neurocirujano excelente y con un ego bastante importante, que ve truncada su trayectoria profesional tras sufrir un accidente de tráfico que le ocasiona múltiples daños neurológicos en las manos. Cuando ve que la medicina que él conoce no puede curarle, busca ayuda un peculiar lugar en el que recibe ayuda y enseñanzas de una gente también peculiar.

Como siempre, advierto que a partir de aquí puede haber SPOILERS.

Lo mejor:

  • Doctor Strange. El personaje en sí es fantástico. Es complejo, tiene dilemas internos y, sobretodo, tiene ese punto chulesco tan propio de Tony Stark que le hace ser irresistible pero, en mi opinión, Strange es más cercano. Evoluciona durante la película y va ganando humildad pero sin perder el toque vacilón que ya vemos en la escena en el quirófano y que tiene su punto álgido cuando se enfrenta a Dormammu.
  • Benedict Cumberbatch. Es uno de los mejores actores actuales (para mí, el mejor) y eso se nota. Hace una interpretación impecable sin caer en excesos ni en tratar de hacer un Sherlock Holmes raro. Pese a que lo seguidores del actor le tenemos muy identificado, en ninguna escena de la película le vemos a él, siempre vemos a Strange. Y…¡qué bien le queda el traje, la capa y la perilla! ¡Qué guapo!
  • El cambio de estilo respecto a películas anteriores. Marvel es Marvel y nos ofrece normalmente películas de acción pura y dura. En esta hay un cambio, van más allá. Nos muestran a un protagonista cuyo punto fuerte no es la fuerza física sino el intelecto, el conocimiento; y el espectador/fan lo agradece porque empieza a ver las enormes posibilidades para el futuro del universo Marvel.
  • El ritmo narrativo. Inmejorable. No sobra ni una sola escena, todas están entrelazadas y tienen sentido. La película tiene ritmo, no decae en ningún momento y hace estar al espectador pendiente en todo momento. No hay relleno y eso se agradece porque no nos deja con sensación de haber perdido el tiempo.
  • Kaecilius, el villano. Muy buen personaje. Llevaba un tiempo con unos villanos que me dejaban bastante fría y éste consigue recuperar ese carisma tan necesario en un personaje “malo”. Puede que no sea la maldad personificada, pero tiene una historia de ser atormentado y rencor que resulta muy creíble.
  • Los efectos visuales. Esas escenas en las calles de Londres y Nueva York tan al estilo Inception (Christopher Nolan, 2010) están muy bien hechas y los viajes de Strange por el multiverso son visualmente preciosos. Todo un acierto que el punto fuerte de la película sean esos efectos visuales y que la película empiece con una escena tan potente como la del primer enfrentamiento entre la Anciana y Kaecilius por las calles de Londres y las dimensiones.
  • El sentido del humor. Durante toda la película encontramos guiños humorísticos que conectan muy bien con el espectador y que le hacen sentir la película más cercana (no tiene desperdicio la escena Beyoncé).

Lo peor:

  • La anciana. Para ser la Hechizera Suprema, a mí me pareció un personaje bastante mediocre y nada espectacular. Tilda Swinton la interpreta magistralmente, pero creo que al personaje en sí le falta carisma e intensidad. Se le podría haber sacado mucho más partido.
  • Se hace corta. La película dura 2 horas y a mí se me pasaron como si hubieran sido 5 minutos; y todo gracias al fantástico ritmo narrativo del que he hablado anteriormente.

En fin, gracias Marvel por este magnífico Doctor Strange y, por favor, haced secuela, incluidle en más películas del universo, pero no nos privéis de él.

Teresa

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Estrenos 2016: Cazafantasmas

Uno de los recuerdos más felices que tengo de mi infancia, en plenos 90, es el de ver cada sábado después de comer películas que me alucinaban. Y de todas ellas, Cazafantasmas era un clásico, que vi una gran cantidad de veces porque recuerdo que me encantaba la estética y ese rollo más gamberro que tenía.

Cuando empecé a leer que harían una nueva película sobre ellos, sinceramente entré en pánico. Porque estas cosas no salen bien. Casi nunca. Por suerte, hay honrosas excepciones.

Vamos allá con el análisis de esta divertidísima película.

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Como siempre, aviso que en la siguiente crítica puede haber algún spoiler, porque soy una bocazas.

Dos amantes de los fenómenos paranormales persiguen en Nueva York el rastro de unas posibles apariciones fantasmales. Estos hechos las llevan a reclutar a un equipo para luchas contra estos seres.

Lo mejor:

  • Las 4 protagonistas. Mis sinceras felicitaciones a quien eligió el casting. Mientras ves la película, te llegas a creer que las 4 chicas son amigas, que tienen buen rollo entre ellas y que forman un equipo de verdad. Y eso, a menudo, no se consigue fácilmente en películas corales.
  • Chris Hemsworth. Encasillar a un actor es tan fácil, que a veces sabe mal hacerlo. Y es lo que nos ha pasado a todos con Chris Hemsworth, es decir, con Thor. Y lo cierto es que en esta película hace un papel diametralmente opuesto al dios noruego que nos deja a todos con la boca abierta. Las mayores carcajadas me las arrancó su personaje (¡quiero una escopeta de profiteroles!) y le da un giro a los estereotipos de la típica secretaria tonta, convertida aquí en hombre y llevado al extremo, que yo desde aquí aplaudo. Y reivindico ver más a Chris Hemsworth en comedias.
  • La estética. Aunque los efectos especiales y las armas y herramientas que utilizan las heroínas han mejorado, la estética global de la película sigue conservando una pizca de aquel encanto ochentero y de algún modo nos transporta a las películas originales. Este aspecto reconozco que puede gustar o no, pero yo personalmente lo agradezco; pues desde el momento en que empieza a sonar la canción principal de Los Cazafantasmas (¿who you gonna call? ¡Ghostbusters!), te invade una maravillosa sensación de nostalgia.
  • El ritmo. Aunque empieza de manera un poco extraña (lo comento en el siguiente punto), al poco rato de empezar los acontecimientos se van enlazando de manera bastante acertada y rítmica que no te permite despegar los ojos de la pantalla en ningún instante.
  • Los cameos de los protagonistas originales. Una delicia para los que vimos las películas originales. A mí estos guiños me encantan y me parece que son un detalle muy bonito y sentimental para los fans. ¡Ah! Esperaos hasta el final, durante los créditos, para ver el último cameo que, a mí personalmente, me hizo mucha ilusión y soltar una exclamación.
  • Los títulos de crédito. Me parecieron fascinantes. De las pocas veces que he visto que la gente no sale del cine despavorida y sin escena post créditos, sino por los propios créditos en sí. ¡Bravo!

Lo peor:

  • Cierto humor escatológico. Soy una persona que ríe por casi todo, pero jamás he soportado el humor de caca-culo-pedo-pis. No puedo. Me supera. Lo encuentro absurdo. Y sí es verdad que en algunas de las escenas de la película, las grandes humoristas que conforman el reparto, usan algún chiste escatológico que dado su nivel no necesitarían. Y a mí, sinceramente, me sobra.
  • El inicio. Como he comentado antes, aunque al poco de empezar el ritmo mejora; al principio me invadió una sensación de “como toda la película sea así, me da algo”. Y lo peor es que no sabría decir exactamente por qué. Creo que es porque empieza como muy de sopetón, en un entorno muy típico y en el que ocurren cosas muy previsibles. Quizás si nos hubieran dado un golpe de efecto sorprendente al principio, la sensación inicial hubiera sido mejor.

Por la cantidad de aspectos positivos respecto a los negativos, habréis podido deducir que la película me encantó. Pasamos un rato muy entretenido y divertido viendo a 4 mujeres en acción y haciéndonos reír.

Y recalco lo de 4 mujeres porque ha habido mucho revuelo con este tema. Absurdo a mi parecer. ¿Cuál es el problema de que los cazafantasmas sean ahora LAS cazafantasmas? Lo importante, como siempre, es que el global de la película sea bueno. Y este caso lo es. Y si además, empezamos a hacer más films con protagonistas potentes femeninos y no meros secundarios, mejor que mejor.

Porque la industria cinematográfica es muy machista y que salgan estas películas, cierto es que no solucionaran el problema de fondo, pero en esta vida la clave está en los pequeños pasos.

Teresa

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Cinefilia: Batman v Superman

Vamos a dejar claras dos cosas antes entrar en materia:

Una, yo soy de Batman y, además, bastante anti-Superman (no me preguntéis por qué…no lo sé…es irracional). Y dos, no soporto a Ben Affleck en casi ninguna de sus películas.

Con este pretexto, se me avecinaba una película dura pero…¡qué malas son las ideas preconcebidas!

Empieza la película, el opening te deja boquiabierto, con un uso delicioso del slow motion que no se hace nada excesivo, y aparece él. Bruce Wayne. No el Bruce Wayne atormentado, arisco y enfadado con la vida de Christian Bale. Aparece uno ya más maduro al que le aprecias el dolor que ha sentido pero que es mucho más sereno. Y en ese mismo momento, a los 10 minutos de que empezara la película, me tragué mis palabras sobre Ben Affleck (mr. Affleck, I’m sorry) y me abandoné a disfrutar.

Después de la intro, te empiezan a contar la historia. Y la situación les abruma y se hacen un poco de lío. Que es comprensible porque, hagamos recuento: hay que contar la parte de la historia de Batman con los personajes relacionados, nos tienen que mostrar a Superman/ Clark Kent, su historia de amor y sus tormentos internos, nos tienen que introducir a Lex Luthor y contarnos que es el villano de todo esto y que tiene múltiples demonios internos, tienen que ir haciéndonos calar el mensaje de que esta película va a ser el inicio de una saga (que seguirá con Wonder Woman, Aqua Man, Justice League, etc.) y engancharnos y, por si todo lo anterior no fuera suficiente, tienen que desarrollar el argumento de la película en sí (que para eso hemos venido…) y que veamos que todo tiene sentido. Y como era de esperar patinan un poco. Intentan hacerlo con secuencias breves de cada personaje para que tenga más ritmo pero no todas son igual de efectivas, hay algunas que no sabes muy bien porque están allí ni porque las han hecho de esta manera, saltos en el tiempo y el espacio extraños…un poco, un caos.

Sí es verdad que cuando empieza la segunda hora de película, la acción se encauza un poco (yo no quiero decir nada, pero alcanza su punto álgido con la aparición de Wonder Woman en todo su esplendor) y el espectador va entendiendo todo un poco mejor y de manera más cómoda.

Además, rematan la película con unas magníficas escenas de acción ideadas para esos espectadores que, como yo, buscan grandes dosis de efectos especiales bien enlazados. Y el final, no quiero spoilear a nadie, pero me parece que la última escena, aunque previsible, es visualmente bastante buena.

Sin ninguna duda, como aspecto positivo de la película, me quedo con lo bien dibujados e interpretados que están los personajes. Además de Batman y Superman, que tienen por sí solos una personalidad arrolladora (aunque…¿en serio nadie se ha dado cuenta de que Clark Kent es Superman con gafas?); Lex Luthor es magistral. Es un psicópata. Con todas las letras. Y aunque Jesse Einberg en algunos puntos peca por exceso, lo interpreta excelentemente. Ves toda la oscuridad y locura que alberga en su interior desde el minuto uno. Y no puedo dejar de mencionar a Gal Gadot, que interpreta a Wonder Woman. Admito que tenía mis dudas y pensaba que solamente sería una cara bonita, pero he de reconocer que también me equivoqué. Interpreta maravillosamente y ¡por favor! que divina va en todo momento en sus apariciones como “civil”.

Ahora bien, deberían haber tenido en cuenta que habrá personas que vayan a ver la película, que lo hagan por la atracción de ver a dos clásicos como Batman y Superman enfrentándose pero que no tendrán ni idea de todo este universo de DC Comics, así que alguna explicación más y una linea argumental más sencilla hubiese ayudado.

Pero, en general, una magnífica película de acción que da lo que promete: entretenimiento puro y duro. Que nadie busque nada más.

Y dos cosas después de haber entrado en materia:

Una, sigo siendo más de Batman aunque Superman me cae ahora un poco mejor. Y dos, ¡qué gran Batman hace Ben Affleck!

Teresa

 

Día del espectador: Los odiosos ocho

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“Los odiosos ocho” nos sitúa en Estados Unidos después de la Guerra de Secesión, en un paraje montañoso donde una tormenta de nieve obliga a 8 personajes, entre ellos cazarrecompensas y fugitivos, a refugiarse en una posada antes de llegar a su destino.

Pero la película no va de eso. En verdad trata de un director de cine que tiene un estilo propio, que sabe en lo que es bueno, que se gusta y que no intenta hacer experimentos extraños. “Los odiosos ocho” es un despliegue “tarantiniano” mayúsculo. Es Tarantino en grandes dosis directamente en vena. Y efectivamente eso quiere decir que veremos todos los elementos que configuran el estilo propio del director (a saber: sangre, rudeza, venganza, personajes hechos a si mismos, etc.) combinados entre sí creando una pieza especial.

Pero vayamos por partes.

La historia se nos cuenta dividida en 6 capítulos. Los tres primeros nos introducen la historia y los personajes, y los tres últimos desarrollan el núcleo central de la trama con aire a partida de Cluedo para rematar con una brillante escena final.

A mi parecer, este es un planteamiento narrativo excelente, muy apropiado para el tipo de historia que se está contando, que hace que el espectador estructure mentalmente muy bien la trama y que justifica sobradamente el largo metraje. Con menos minutos, nos había sabido a poco.

Otro de los puntos notables es la escenificación. Cuando empecé a ver a los personajes interactuar en la posada en la que se reúnen todos, me vino a la mente la imagen de un escenario teatral en el que los distintos actores se van situando estratégicamente para desarrollar el argumento, constantemente de cara al público. Algo así como una obra de teatro coral de suspense tipo “La Ratonera” de Agatha Christie. Llamadme flipada.

Pero sin duda alguna, el punto fuerte de la película reside en las magníficas interpretaciones, especialmente de Samuel L.Jackson y Jennifer Jason Leigh.

El personaje interpretado por Samuel L. Jackson es de esos canallas a los que terminas cogiendo cariño, un superviviente caradura con una progresión ascendente durante toda la película que parece culminar en la escena, visual y auditivamente hilarante, con el General Sandy Smithers. Pero que no os engañe; hasta el último capítulo el personaje aún tiene que deleitarnos mucho.

Y la que para mí es la sorpresa y todo un descubrimiento porque no había visto ningún trabajo suyo, Jennifer Jason Leigh. Odié al personaje desde el momento que aparece en pantalla y no hay manera de empatizar con ella, pero tiene una fuerza espectacular y esperas su replica en cada escena. Además, tiene unos primeros planos en circunstancias poco favorecedoras, muy típicos también de Tarantino, que resuelve excelentemente.

¿Y tiene puntos negativos? Quizás que el inicio se hace un poco lento y pesado, en comparación con el resto de película. Pero sinceramente os digo que lo menciono para que no todo sea positivo y maravilloso.

¿La recomiendo? Sin ninguna duda. Tanto a devotos de Tarantino como a principiantes, aunque a estos últimos, si son algo sensibles, les recomiendo ir con el estomago vacío.

Teresa