Arròs i peix. Delicioso pescado en Girona.

Fuimos a Girona a la aventura. Pero había un restaurante al que teníamos que ir sí o sí ya que todo el mundo que había estado en la ciudad nos lo había recomendado. Así que, con varios días de antelación, hicimos la reserva para ir a comer a Arròs i peix.

¿Dónde está?

Encontramos Arròs i peix en la calle Ciutadans 20. Pero también tienen locales en Barcelona, Vic y Platja d’Aro.

¿Cómo es la decoración?

Muy simple, con un toque rústico. Lo cierto es que no es lo que más destaca del local e incluso, cuando uno lo ve desde la calle, le parece un restaurante de lo más normal. Nadie diría por su estilo que la comida que hacen es espectacular.

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. Todo el personal fue muy amable y atento, a pesar de que tenían el restaurante lleno, y nos hicieron muy buenas recomendaciones.

¿Qué comimos?

La manera en la que se piden los platos es algo curiosa. Antes de sentarse en la mesa, uno ve el pescado que tienen en una especie de parada de mercado, y elige si quiere algo como entrante y el plato principal.

Nosotros decidimos empezar con unas almejas a la marinera. Porque, aunque yo no soy muy fan (es un espectáculo verme elegir las almejas que sí me puedo comer según su tamaño), a David sí le gustan mucho y la verdad es que la salsita estaba espectacular.

También pedimos una cigala a la plancha cada uno. Un entrante sencillo pero muy sabroso.

Y como plato principal, pedimos un arroz caldoso con bogavante. Toda una delicia. Yo no soy especialmente fan de ese tipo de arroces (quizás porque, si están mal hechos, me recuerdan a ese arroz hervido que tomamos cuando nos duele el estómago), pero tanto David como el chico que nos atendió me convencieron, y menos mal. Estaba muy sabroso, totalmente en su punto y nada escaso de bogavante.

Y… ¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos más una botella de vino nos costó 110,1€,

Valoración global

Si sois amantes del arroz, especialmente de aquél elaborado con marisco y pescado, este es vuestro lugar.

No es un restaurante barato, pero si se quiere comer este tipo de producto de calidad, uno ya sabe que va a tener que pagar más.

Ideal para ir en pareja o en família en una ocasión especial pero informal.

Teresa

Llevataps. Cocina creativa en Girona

El fin de semana pasado nos escapamos a Girona a disfrutar de la bellísima ciudad y, por supuesto, a descubrir restaurantes.

Y paseando por las callejuelas descubrimos Llevataps, algo nos llamó la atención y entramos a cenar.

¿Dónde está?

Encontramos Llevataps en la Plaça de l’Oli 1.

¿Cómo es la decoración?

Muy elegante, toda en tonos oscuros, y bastante sencilla. Con piezas conceptuales que le daban un toque moderno.

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. Todos los camareros que nos atendieron lo hicieron de manera muy amable, explicándonos muy bien todos los platos y fueron muy simpáticos.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo unos raviolis de pasta wonton, rellenos de centollo y verduras. Estaban riquísimos, con una textura muy fina y con intenso sabor a mar pero sin resultar cargante.

Como plato principal, David pidió unos ramen de gambas frescas de Roses; con setas chinas confitadas, bimi, esferificación de yema de huevo y salsa sriracha, acompañados de un consomé de gambas ligeramente picante.

A él le encantó, y lo cierto es que tenía un sabor delicioso y único. Muy marino y con un punto oriental muy original.

Yo pedí un huevo ecológico a baja temperatura con trufa fresca, espuma caliente de setas, queso y jamón ibérico.

Delicioso en cuanto a sabor ya que la mezcla de los ingredientes resultaba espectacular; sin embargo, no me terminó de convencer la textura de la espuma de setas. En mi opinión, había demasiada cantidad y era demasiado cremosa. Por lo demás, un plato fabuloso.

Y como era la primera noche que pasábamos en Girona, decidimos darnos un capricho y tomar postre. Pedimos uno llamado “Chocolate, eucaliptus y Jack Daniels”. Consistía en un lingote de chocolate, un bombón de chocolate con eucaliptus (que nos recomendaron comer el último para que el sabor de éste no matara el resto), bizcocho de praliné de avellanas, entre otras texturas de chocolate; ahumadas todas al momento con madera de Jack Daniels.

Un “must” para todas aquellas personas amantes del chocolate, de corazón. Disfrutamos muchísimo y fue el remate ideal para la cena.

Y… ¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos más una botella de vino y una de agua con gas nos costó 77€.

Valoración global

Salimos encantados de Llevataps ya que comimos producto de calidad, cocinado de manera creativa y, al menos para mi paladar, maximizando los sabores de los ingredientes.

Ideal para ir en pareja, por el ambiente que se respira, pero también perfecto para ir con un grupo de amigos íntimos.

Cuando volvamos a Girona, repetiremos porque seguro que tendrán nuevos platos sorprendentes.

Teresa