Fat Barbies. Cocina con ahumados en Barcelona.

Somos muy carnívoros. A veces nos la queremos dar de otra cosa, pero no. Nos gusta mucho la carne.

Y bajo esta premisa fuimos a descubrir Fat Barbies (y por el nombre del restaurante, la verdad).

¿Dónde está?

Encontramos Fat Barbies en la calle Bailén 83, cerca de la parada de metro Girona.

¿Cómo es la decoración?

Yo la definiría como rústica-chic, en madera y metal, la gran mayoría de elementos, combinados de manera muy efectiva.

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. El personal que nos atendió fue muy amable, nos explicaron detalladamente la carta y nos sirvieron bastante rápido.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo unas patatas fritas con ketchup de sobrasada ya que nos llamó mucho la atención la salsa y queríamos probarla. Estaban bastante buenas y aunque es cierto que eran bastante sencillas, las patatas en sí estaban bien cocinadas y el ketchup de sobrasada tenía ese toque original de la combinación dulce con un punto de sabor más fuerte.

También compartimos unas zanahorias con mole y semillas. Una combinación francamente deliciosa y bastante ligera.

Después, como plato principal, David pidió unas costillas de cerdo “St.Louis” que estaban deliciosas. La carne estaba súper tierna y el sabor era espectacular. Una delícia para los carnívoros de corazón.

Yo pedí el bocadillo de cerdo, una hamburguesa de pulled pork, que tenía que pedir ya que es mi manera de cocinar el cerdo favorita. Estaba delicioso, el sabor era increíble, intenso como ninguno que hubiese probado anteriormente. Muy recomendado.

Y como vimos que en la carta había 2 postres, decidimos pedir los 2 para poder probarlos.

Pedimos el Smore, que no había probado jamás y me pareció delicioso, y la tarta de queso mató con grosellas rojas, un cheesecake con un sabor increíble y bastante más intenso al que estamos acostumbrados.

Y… ¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos más una botellita de vino, nos costó 55,5€.

Valoración global

Nos ha gustado mucho, sobretodo por la deliciosa comida que ofrecen. La única pega es que la carta es bastante reducida y con dos veces que uno vaya, ya la ha probado toda. Pero confiamos en que la vayan cambiando para ofrecernos nuevas delicias.

Ideal para ir en pareja o grupo reducido. Seguro que repetimos y llevamos a la familia, que les gusta la carne tanto como a nosotros.

Teresa

Mextizo. Cocina mexicana y mediterránea en Barcelona.

Como fan de la cocina mexicana, cada restaurante que la ofrece y que se me cruza me llama la atención.

Y lo cierto es que conocía Mextizo desde hacía algunos años pero, sinceramente, por aquél entonces no nos podíamos permitir ir a cenar a un restaurante de ese estilo (y de esos precios). Pero por fin hemos podido ir a probarlo.

¿Dónde está?

Encontramos Mextizo en calle Diputació 239, cerca de la parada de metro Passeig de Gràcia.

¿Cómo es la decoración?

Con tonos neutros y toques dorados que dan al restaurante un aura de lujo pero sin perder sencillez.

¿Cómo nos trataron?

Extraordinariamente bien. Todo el personal que nos atendió desde que entramos lo hizo muy amablemente, estando pendientes en todo momento y siempre con una sonrisa.

¿Qué comimos?

Cuando nos trajeron la carta, el camarero nos comentó que, además de los platos a elegir de la misma, disponían de 2 menús degustación (uno más sencillo y otro más completo) y después de mirarlos, decidimos darnos el gusto y nos decantamos por el menú Mexditerráneo, que constaba de 6 platos entrantes, un plato principal y un postre.

Primero nos trajeron un cucurucho de atún y arroz con guacamole, contundente pero delicioso, y un ceviche de pescado estilo Ensenada con langostino y mango, que estaba espectacular con un sabor muy tropical y refrescante, ideal para ir preparando el estómago.

Después nos sirvieron una tostada de pulpo con lágrima ibérica y salsa suave de jalapeño, muy sencilla pero con un sabor increíble; y un taco de calamar con mayonesa de chipotle y lechuga, muy original, delicioso y el claro ejemplo de la mezcla de gastronomías.

Después nos sirvieron un canelón de rustido con salsa de bechamel trufada. ¡Qué delicia! Estaba espectacular, con un sabor muy intenso por la trufa y la salsa concentrada de carne pero nada pesado.

Y para terminar el bloque de los entrantes, comimos un increíble arroz de carabinero y gambita de playa. Tan espectacular que apenas se puede describir con palabras, hay que probarlo.

Después, había dos opciones de plato principal y, para poder probarlo todo, cada uno pedimos uno.

David pidió el cordero meloso con puré de patata trufado que le encantó. La carne estaba super tierna, se deshacía en la boca y el sabor era muy marcado. Un plato bien contundente pero que valió la pena comer.

Yo, que ya al elegir vi que con hambre no me iba a quedar, pedí el pescado a la brasa con verduras salteadas al wok. Un plato sencillo y saludable al que no se le puede pedir más; buena textura del pescado y buena cocción y buen sabor de las verduras. Un plato ideal para terminar con un menú tan contundente.

Pero esos no fueron los últimos platos, en absoluto. Aún nos quedaba un delicioso postre, un babá al ron. No es que sea yo muy fan del ron, de hecho nada en absoluto, pero a medida que se impregnaba el bizcocho y se mezclaba el sabor tan ardiente del alcohol con la delicadeza del chantilli de vainilla, el postre se volvía cada vez más delicioso.

Y… ¿cómo está de precio?

El menú que pedimos costaba 58€ por persona y además pedimos una botella de vino y una de agua con gas así que todo nos costó 139€.

Valoración global

Mextizo es un restaurante para recomendar para ocasiones especiales.

Me parece un descubrimiento espectacular en el que, aunque es cierto que los platos son algo caros, la calidad es tan buena que merece la pena. Al menos en mi opinión.

Ideal para ir a celebrar algo importante y para ir en pareja para una velada no demasiado formal, pero sí romántica.

Teresa

Fàbrica Moritz. Tapas y cerveza ideales en Barcelona.

Buscando un sitio al que ir a cenar de manera informal el pasado domingo, me vino a la cabeza que jamás había una reseña sobre la Fàbrica Moritz, un lugar al que habré ido chopocientas veces desde hace muchos años. Y claro, había que ponerle remedio.

moritz-entrada

¿Dónde está?

Encontramos la Fàbrica Moritz en Ronda de Sant Antoni 41, bastante cerca de la parada de metro Universitat.

¿Cómo es la decoración?

El mismo nombre ya lo indica, es una fábrica; y no esconde en ningún momento sus orígenes.

Una vez en la sala principal, se pueden ver los recipientes originales de cerveza y es todo muy industrial con un toque muy moderno.

moritz-decoracion

¿Cómo nos trataron?

Todo el personal es siempre muy agradable y muy eficiente, porque a pesar de tener siempre el local lleno; van muy rápido, sin descuidar a los clientes y con una sonrisa.

¿Qué comimos?

Fuimos a cenar de manera informal así que pedimos varias cosas para compartir y picotear.

Empezamos pidiendo nuestras patatas bravas favoritas del mundo, las bravas de aquí, con allioli y aceite rojo picante. Nos flipa el allioli y estas patatas son deliciosas. Estan en su punto de crujientes, pican pero lo justo, y son muy sabrosas.

moritz-patatas-bravas

También pedimos unas anillas de calamar en tempura de Epidor (una de sus variedades de cerveza). Riquísimos. No demasiado pesados, con un sabor delicioso y servidos con una mayonesa muy ligera e ideal.

moritz-calamar

Comimos también unos bastoncillos de berenjena en tempura de cerveza Moritz. Estaban deliciosos y los sirven con una salsa romesco increíble. Lo único malo es que estaban un poco demasiado aceitosos para mi gusto.

moritz-berenjena

Y para terminar, pedimos uno de los platos estrella del restaurante (y uno de los más pedidos, cuando uno está sentado no para de verlo pasar), el pollo a la Moritz con patatas fritas; un pollo cocinado al horno sobre una lata de cerveza. Lo cierto es que el plato tiene la fama bien merecida. Está muy bien cocinado y la salsa tiene un sabor fantástico, ya que se le nota el toque amargo de la cerveza pero al mezclarse con el propio jugo de cocer el pollo resulta una combinación increíble de sabores.

moritz-pollastró

Y… ¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos más dos cervezas nos costó 44,6€.

Valoración global

La Fàbrica Moritz nos encanta.

Para múltiples ocasiones: para ir a comer en família, para ir de cañas con amigos, para una cena romántica informal. Para todo.

Porque nos queda cerca de casa, porque ofrecen un producto de calidad y porque nos gusta la cerveza y nos gusta probar las novedades que constantemente ofrecen.

¿Volveremos? Lo hacemos constantemente.

Teresa

Barietés. Huevos creativos en Barcelona.

Vivo en un barrio en el que, para bien o para mal, parpadeas y aparece un restaurante. ¿Problema? Que si eres foodie como nosotros, en seguida has ido a todos. Por eso cuando nos enteramos de un sitio nuevo, vamos de cabeza como niños el día de Reyes. Y con esa actitud fuimos a Barietés.

¿Dónde está?

Encontramos Barietés en Ronda Sant Pau 5, muy cerca de la parada de metro Paral·lel.

¿Cómo es la decoración?

Industrial. Muy minimalista y el mobiliario tiene un punto vintage maravilloso.

¿Cómo nos trataron?

Maravillosamente bien. Como fuimos a cenar un jueves, no había demasiada gente y pudieron estar por nosotros sin resultar agobiantes.

Nos aconsejaron e informaron muy bien sobre la carta y todo el personal atendía a los clientes con una sonrisa y eso siempre es de agradecer.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo un surtido de embutidos ibéricos porque se nos antojó y no queríamos algo que nos llenara demasiado para empezar. Nos gustó mucho, porque era un entrante sencillo pero efectivo y además el pan estaba realmente bueno.

Después empezó lo bueno y cada uno pidió unos huevos cocinados de manera diferente.

David pidió unos revueltos con salmón y sus huevas. Tenían un sabor muy intenso, recomendadísimo para los amantes del salmón, y la textura era súper cremosa y esponjosa. Una delicia.

Yo en cambio me decidí por una tortilla rellena de ratatouille y queso de cabra. Deliciosa, con un sabor espectacular por las verduras, que también aportaban mucha jugosidad a la tortilla, y sin que el queso de cabra resultara cargante.

Para terminar decidimos pedir unas omelettes dulces, para probar más opciones de la carta.

David pidió la de manzana flambeada con calvados y helado de canela; y yo pedí la de banana y chocolate con helado de vainilla. ¡Qué buenas estaban las dos! Muy finas, super sabrosas y bastante ligeras para lo dulces que eran.

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos más una botella de vino y una ración de pan nos costó 47,25€.

Valoración global

Salimos encantadísimos de Barietés. Principalmente por el magnífico trato recibido desde el momento en el que entramos por la puerta hasta que salimos.

Al ser un local que acaba de abrir, se esfuerzan mucho en que los clientes salgan satisfechos, y he de decir que, al menos en nuestro caso, lo consiguieron.

El producto que ofrecen es muy bueno y la carta es bastante variada. Además, seguro que en unos meses añadiran nuevos platos igual de buenos y nosotros volveremos a probarlos.

Si buscáis un sitio ideal para ir con amigos o para una comida familiar informal, desde luego Barietés puede ser el sitio que buscáis.

Teresa

Enkel. Brunch moderno (y turístico) en Barcelona.

Que el brunch es una comida que me fascina es algo ya sabido por todos. Y hacerlo como toca: en domingo, con amigos, con unas mimosas y en un local bonito, pues es lo más.

Así que este verano fuimos a descubrir Enkel, en pleno centro, para probar la comida e intentar pasar lo mejor que podíamos el calor horrible que hacía.

enkel-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Enkel en la calle Baixada de Sant Miquel 6, cerca de la parada de metro Liceu.

¿Cómo es la decoración?

Bastante industrial. Todo el local aprovecha las columnas tipo bigas para dar estructura a la sala y con elementos de mármol y madera le da un toque precioso.

¿Cómo nos trataron?

Bastante bien. Lo único que, al estar en una zona tan turística, había mucha gente y los tiempos de espera eran más grandes. De todos modos, al ir en grupo y tener muchas cosas de las que hablar, no nos importó demasiado tener que esperar un poco.

¿Qué comimos?

Aunque la idea era hacer el brunch, por la hora que se nos hizo y porque somos así, nos lo tomamos como una comida más contundente.

Empezamos compartiendo unas bravas con crema de rocoto, mató, cilantro, cacahuete y alioli de ajo criollo. Bastante buenas, con buen sabor y, sobre todo, diferentes.

enkel-patatas-bravas

También compartimos el hummus con garbanzos crunchy, crudités y pan de pita. Sencillo, nada pretencioso pero delicioso.

enkel-hummus

Después cada uno de nosotros pidió un plato para comer individualmente.

Mi amiga Marta pidió un Buddah Bowl que llevaba quinoa, coliflor rostizado, mazorquitas, tomate cherry, boniato horneado, espinacas, hummus y granola especiada. Un plato muy completo, bastante contundente y con un sabor muy ligero nada pesado.

enkel-bowl-quinoa

Mi amigo Sergi pidió un English Breakfast con huevos fritos, bacon, setas salteadas, granos heinz, tomate grillado y pan de payés. Una versión más cuidada del típico desayuno inglés. No demasiado sano, pero ideal para un capricho. Muy bueno.

enkel-english-breakfast

Mi amiga Ana pidió unos Pancakes con huevos revueltos, bacon y sirope de caña de azúcar. Deliciosos, con una genial combinación de salado con un toque dulce.

enkel-pancakes

David pidió una hamburguesa de pulpo grillado, coleslaw, mayonesa cevichera y sésamo. Él que es muy fan del pulpo disfrutó muchísimo comiéndola y le encantó. Sabrosa y en el punto idóneo de cocción.

enkel-burguer-pulpo

Mi amiga Susana y yo pedimos los huevos Benedict. Mis favoritos. Yo pedí los clásicos, con bacon y ella los pidió con salmón. Riquísimos. La salsa con un sabor perfecto, los huevos perfectamente cocidos y el conjunto era ideal.

enkel-huevos-benedict
enkel-huevos-benedict-salmon

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos nos costó 81€ y habría que sumarle lo que bebimos, algunas mimosas y unas cervezas.

Valoración global

Enkel se ofrece como un sitio en el que tomar el brunch y lo cierto es que es un lugar ideal para ello.

El producto que ofrecen es bueno y a un precio bastante correcto en comparación con otros restaurantes similares.

Además está bastante céntrico por lo que es perfecto para dar una vuelta, hacer unas compras y luego ir a comer algo.

¿La única pega? Que quizás está demasiado enfocado al turismo y cuando una persona local entra, se puede sentir un poco desubicado. Pero nada grave.

Recomendado, sobre todo para ir como fuimos nosotros, con amigos, eso sí, reservando.

Teresa

El xalet de Montjuïc. Romanticismo con vistas en Barcelona.

Hace unos días David y yo celebramos 4 años juntos (¿hola tiempo? ¿qué te pasa? ¿por qué vas tan rápido?) y desde el primer aniversario decidimos que lo celebraríamos yendo a cenar a algún restaurante que nos apeteciera un montón ir. Este año David me sorprendió llevándome (e invitándome) a El Xalet de Montjuïc. ¡Cómo me conoce! Será por eso que me caso con él…

xalet-montjuic-entrada

¿Dónde está?

Encontramos El Xalet de Montjuïc en la Avinguda Miramar 31.

¿Cómo es la decoración?

Bien sencilla, nada recargada, pero formando un todo con un aire muy mediterráneo y romántico.

La decoración principal del restaurante son las espectaculares vistas de toda Barcelona que se ven desde la terraza. Y con eso, ya no necesitan nada más.

xalet-montjuic-terraza-entrada

xalet-montjuic-comedor

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. Todos los camareros que nos sirvieron fueron extremadamente atentos y serviciales sin resultar agobiantes.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a cenar un viernes a las 22h. David había reservado para poder tener una buena mesa con buenas vistas.

No estaba muy lleno, bastantes parejas y algún grupo. Eso sí, menos mal que cuando llegamos justo se marchaba un grupo de turistas bastante númeroso porque tenían pinta de estar armando un poco de jaleo.

¿Qué comimos?

Como David se sentía espléndido, yo no puse ninguna objeción y pedimos, cada uno, un primer plato y un segundo.

De primero, David pidió el pulpo a la parrilla con patatas confitadas y alioli de pimentón rojo. Alucinó con lo tierno que estaba y el sabor tan auténtico y delicioso que tenía.

xalet-montjuic-pulpo

Yo me decanté por una opción más sana y pedí las verduras al vapor de algas con sus salsas. Era un plato sencillo pero el sabor de las diferentes verduras era muy natural y auténtico, y la combinación con las dos salsas que las acompañaban, en unos vasitos a parte para ponerlas a tu gusto, era perfecta.

xalet-montjuic-verduras

xalet-montjuic-salsas

De segundo, David pidió la paletilla de cabrito con peras escalivadas y puré de garbanzos. Le encantó. El sabor era súper intenso y la textura de la carne era espectacular.

xalet-montjuic-cabrito

Yo pedí el atún rojo a la plancha con verduras y salsa de miel y soja con sésamo, para seguir la tónica saludable. La verdad es que estaba muy bueno porque aunque no tenía nada del otro mundo aparentemente, el sabor que aportaba la salsa era muy bueno y las verduritas al dente estaban riquísimas.

xalet-montjuic-atun

Como estábamos de celebración, decidimos pedir también postre así que David tomó un brownie con helado de vainilla que estaba delicioso y súper calentito; y yo pedí un yogur con caramelo y frutos rojos que estaba espectacular y tenia una textura deliciosa.

xalet-montjuic-brownie

xalet-montjuic-yogur-caramelo

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos (una botella de vino y una de agua con gas) nos costó 145,05€.

Valoración global

No puedo decir otra cosa que no sea que me enamoró.

La comida es espectacular, nada extravagante, pero que ensalza el valor de lo simple y lo hace destacar muchísimo.

¿Lo mejor? Las vistas. Para nosotros, que vivimos enamorados de Barcelona a unos niveles muy heavys, fue todo un placer cenar en un entorno tan precioso, eso sí, llevaros una chaquetita porque yo pasé un pelín de frío. Es lo que tiene cenar al aire libre.

Ideal para cenas románticas y pasar una agradable velada disfrutando de buena comida y de la buena compañía.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Croq & Roll. Croquetas a ritmo de Rock para tapear en Barcelona.

Quien me conoce y me sigue un poquito por Instagram sabe que, desde hace aproximadamente 6 meses, tengo un sitio nuevo favorito en el barrio al que ir a tomar algo. Y ése es Croq & Roll, en el que podéis tanto tomar algo como ir a comer algo más contundente.

croq-roll-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Croq & Roll Vermuteria en Ronda Sant Pau 79, muy cerca de la parada de metro Sant Antoni. Tienen otro local, que está en Gracia, en Travessera de Gràcia 233.

¿Cómo es la decoración?

Todo el local es muy industrial, con elementos metálicos, y con unas preciosas paredes negras tipo pizarra en las que hay escrito el menú y algunas frases de canciones de rock.

croq-roll-decoracion

¿Cómo nos atendieron?

Los camareros y camareras que siempre nos atendien son muy atentos y simpáticos. Siempre tienen una sonrisa en la cara y eso se agradece.

¿Cuándo fuimos?

En esta ocasión, fuimos a comer un sábado sobre las 15h.

Estaba bastante lleno aún así tuvimos suerte y encontramos una mesa. Obviamente el ambiente es ruidoso pero no incómodo, al menos para nosotros.

¿Qué comimos?

Todo lo que pedimos fue para compartir porque es lo que solemos hacer cuando vamos.

Empezamos con unas bravas de boniato con allioli con miel. Vamos a ver, cualquier adjetivo positivo que yo os diga sobre estas bravas se me queda corto. Me encantan. El punto dulce del boniato combinado con la miel resalta muchísimo y tienen un toque más picante que hace que el sabor sea increíble. Mis bravas favoritas, de largo.

croq-roll-bravas-boniato

Compartimos también un variado de hummus (de zanahoria, de garbanzo y de pimiento del piquillo) con nachos. Riquísimos y muy naturales. Un plato ideal para picotear.

croq-roll-hummus

Obviamente pedimos unas croquetas, porque son la especialidad de la casa y porque nos parecen de las mejores que hemos probado. Esta vez pedimos unas de sobrasada con miel, una de cerdo con cerveza y pistachos y una shiitake con langostinos. Estaban espectaculares todas, como de costumbre, sobretodo porque no son nada pesadas y no llenan en exceso.

croq-roll-croquetas

Para terminar, pedimos una tosta con bacon, ternera y salsa barbacoa. Espectacular. Yo al probarla pensé que quizás el sabor de la salsa sería demasiado intenso y cansaría muy rápido, pero no. Tanto esta como cualquiera de las otras que tienen en la carta, me parecen ideales para compartir y completar la comida.

croq-roll-tosta-bacon

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos (vino y vermut) nos costó 35,1€.

Valoración global

Ya os lo he dicho al principio, Croq & Roll se ha convertido en nuestro sitio favorito, porque además siempre nos pilla de paso y caemos en la tentación.

Los platos son muy buenos, ideales para compartir y con productos muy normales en nuestra gastronomia con algunas innovaciones.

Un local ideal para cualquier ocasión informal que se presente, para ir a hacer el vermut o para ir una tarde a charlar y escuchar la buenísima música que ponen.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Eixampeling. Comida sencilla y sana en Barcelona.

Estresados y con prisa vamos todos muchos días a la semana.

Y hay días entre semana que nos pilla la hora de cenar fuera de casa porque tenemos cosas que hacer y no queremos desmadrarnos porque al día siguiente hay que madrugar e ir a trabajar.

Pues para esos días, hemos descubierto un local perfecto. Y no solo para cenas, sino también para brunch o comer.

eixampeling-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Eixampeling en la calle Diputació 158, cerca de la parada de metro Urgell.

¿Cómo es la decoración?

Simple pero barroca. Y bastante curiosa, así como de cuento surrealista.

¿Cómo nos trataron?

Muy bien. El camarero que nos atendió fue muy amable en todo momento y nos aconsejó bien.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a cenar un lunes a las 20h. Sí, muy pronto, pero es que era eso o cenar a las 23h. No tuvimos ningún problema de sitio, pero obviamente no sé cómo será los fines de semana.

¿Qué comimos?

Aunque queríamos comer algo sencillo y rápido, no pudimos evitar pedir un hummus con crudités de verduras para compartir porque nos encanta. Éste en particular estaba delicioso porque era muy natural, tanto que había incluso garbanzos casi enteros. Muy rico.

eixampeling-hummus

Después, David pidió unos huevos royal con salmón ahumado y espinacas; plato que se llamaba “Beyonc-Egg” (ya veréis que todos los platos tienen nombres curiosos que, a nosotros que somos así de frikis, nos encantaron). Estaban muy buenos y aunque eran muy sabrosos no eran nada pesados.

eixampeling-huevos-salmon

Yo pedí una ensalada de espinacas tiernas con piñones, champiñones, cebolla caramelizada, cherries y huevo, llamada “You Spinach My Head Right Round” (¿veis el nivel de los nombres?). Estaba riquísima. A mí particularmente me encantó porque no me gustan nada las espinacas cocidas, pero crudas y en ensalada me apasionan. En este caso combinadas con los champiñones y con la cebolla caramelizada resultaban deliciosas. Un plato perfecto para una cena ligera y sana pero con sabor.

eixampeling-ensalada-espinacas

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos (un agua con gas y una cerveza) nos costó 28,9€.

Valoración global

Me ha encantado descubrir Eixampeling y que se haya convertido ya en una alternativa para cuando estemos por la zona y llevemos prisa.

Comida sana en su mayoría, sin complicaciones y muy sabrosa. Todo un acierto para esos días caóticos en los que únicamente podemos parar unos minutos.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Valmas. Cocina mediterránea de temporada en Barcelona.

Cenar con amigas es una de las mejores cosas de la vida y hacerlo con una que tiene buen gusto para elegir restaurantes es el paraíso.

El pasado viernes me llevó a Valmas, un restaurante de cocina mediterránea de temporada, que era nuevo para ambas y que nos aventuramos a descubrir de lleno.

valmas-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Valmas en la calle Mallorca 235, cerca de la parada de metro Diagonal.

¿Cómo es la decoración?

Muy mediterránea, en tonos tierra muy suaves que transmiten mucha tranquilidad.

¿Cómo nos atendieron?

La camarera que nos sirvió fue muy amable y nos explico todas las opciones (que os detallo más adelante) muy bien y nos recomendó muy bien.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a cenar un viernes por la noche a las 22h y la verdad es que, aunque habíamos reservado, no estaba demasiado lleno y el ambiente era bastante tranquilo. El único pero que le pondría es que a medida que la noche fue avanzando la música fue subiendo de volumen sin motivo alguno. A nosotras no nos molestó pero yo os advierto.

¿Qué comimos?

La peculiaridad de Valmas es que no tiene carta. En su lugar, tienen 3 menús de diferentes precios y número de platos que incluyen pero sin tener unos platos definidos. La camarera al atendernos nos preguntó si teníamos alguna intolerancia o alergia y si había algo que no nos gustara para poder ir sirviéndonos los platos.

Elegimos un menú de 5 platos y uno de 3 porque pensamos que así podríamos probar más cosas y no llenarnos demasiado.

Lo primero que nos sirvieron fue un salmón marinado con gintonic acompañado de olivada que estaba buenísimo con un sabor muy suave y delicado.

valmas-salmon-gintonic

Después nos sirvieron unas almejas al vermut francés y naranja. Las almejas en si pues lo normal, pero el jugo estaba delicioso, nos lo hubiésemos comido a cucharadas.

valmas-almejas-vermut

Nos trajeron también un steak tartar con sus tostaditas. Estaba sorprendentemente bueno (más que nada porque no suelo tomarlo) aunque picaba mucho y la camarera no nos advirtió y el primer impacto fue duro.

valmas-steak-tartar

También nos sirvieron un pulpo con hummus de wasabi y bocabits muy bueno, genial de textura y la combinación de sabores nos pareció muy acertada.

valmas-pulpo-hummus

Luego nos sirvieron avestruz con salsa de fresas y miniverduritas que estaba buenísimo. El sabor de la salsa no era nada empalagoso y combinado con la carne era espectacular.

valmas-avestruz-fresa

Uno de los últimos platos fueron unas cocochas que a mí no me entusiasmaron demasiado pero porque la textura en si me da un poco de repelús, aún así debo reconocer que el sabor era bastante bueno. Perdonad la foto porque no nos acordamos de hacerla al principio y lo arreglamos como pudimos.

valmas-cocochas

Y el último plato principal que nos trajeron fue una carne con setas deliciosa. La textura era espectacular y las setas estaban muy bien cocinadas y le daban un sabor muy bueno a la carne.

valmas-carne-setas

Como postre, nos trajeron una torrija con sorbete de mandarina y crujiente de lacasitos. Estaba espectacular de verdad. Se deshacía en boca y los sabores combinaban todos a la perfección. Sorprendente y delicioso.

valmas-torrija

Y… ¿cómo está de precio?

Como ya os he dicho, hay varios menús según el precio y el número de platos. Nosotras cogimos uno de 25€ que incluía 3 platos y uno de 60€ que incluía 5 platos.

La cosa es que habíamos reservado por El Tenedor con un 40% de descuento pero al llegar la chica nos dijo que el descuento solo se aplicaba en el menú de 60€, cosa que sabíamos o no habíamos leído antes, y así costaba 36€.

Los 2 menús más una botella de vino nos costó 77,85€.

Valoración global

Valmas nos ha encantado. Ha sido un descubrimiento genial al que ya estoy deseando volver.

El hecho de no tener que escoger platos nos encantó porque te ahorra el tener que pensar qué quieres comer y te descubre platos que, probablemente, si los hubieses tenido que elegir tú, no lo hubieras hecho.

Comimos bastante pero no salimos con sensación de estar muy llenas y la relación calidad precio nos pareció muy buena, y más si podéis coger el descuento.

Todo un gran descubrimiento en el centro de la ciudad al que seguro que vuelvo para enseñárselo a David.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Somni. Restaurante de ensueño en Barcelona.

“Las amigas de la universidad son las que duran toda la vida”.

Me lo dijo mi madre el primer día de carrera y ¡qué razón tenía!

Hay cuidarlas mucho y mimarlas. Por eso, el pasado viernes nos fuimos las 3 a darnos un homenaje. Porque nos lo merecemos. Porque somos 3 mujeres que no paramos ni un segundo. Porque sí.

Y fuimos a Somni.

¿Dónde está?

Encontramos Somni en la calle Provença 277, cerca de la parada de metro Diagonal.

¿Cómo es la decoración?

Muy elegante. Moderna, con toques muy sofisticados, lineas muy simples y colores claros que creaban un ambiente muy delicado.

somni-decoracion

¿Cómo nos trataron?

Muy bien. Desde que entramos hasta que salimos nos atendieron como a reinas. Muy servicial todo el personal y muy atentos sin resultar atosigantes.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a cenar un viernes a las 22h. Habíamos reservado así que no tuvimos problema e igualmente, la sala no estaba llena. Un poco más tarde llego un grupo grande que hizo que el nivel de ruido se elevara un poco, pero nada exagerado ni molesto.

¿Qué comimos?

Antes de que nos sirvieran lo que habíamos pedido, nos sirvieron un aperitivo delicioso de croqueta y queso garrapiñado. Riquísimo e ideal para ir abriendo el apetito.

somni-aperitivo

Compartimos unas mini verduras y tofu al grill ahumadas con haya y con salsa romesco. Deliciosas. La presentación es muy curiosa (tenéis que ir y pedir el plato para comprobarlo) y el sabor de las verduras es espectacular.

somni-mini-verduras-romesco

Después cada una pidió su plato principal. Ana pidió el tataki de atún, crema de aguacate, salsa de pesto rojo y cebolla encurtida. Pudo probar un poco y lo cierto es que es de los mejores atunes que he probado. Tenía un sabor muy intenso pero nada estridente y todos los ingredientes combinaban a la perfección.

somni-tataki-atun

Marta pidió el falso risotto de trigo tierno con setas, parmesano y kale. Riquísimo y muy original. Más ligero que el de arroz habitual pero igual de sabroso y cremoso. Un acierto.

somni-falso-risotto

Yo me decanté por los canelones de pato rustido con bechamel trufada y foie. Porque aunque el pato no me entusiasme si algo lleva trufa y foie, tengo que pedirlo, es mi perdición. Estaba riquísimos, no llenaban demasiado y tenían un sabor intenso y espectacular. Hubiese pedido 3 más.

somni-canelones-pato

Para terminar, decidimos pedir unos postres para compartir. Como el camarero nos había recomendado la torrija caramelizada con helado de almendras y toffee, decidimos hacerle caso. Y menos mal. ¡Qué maravilla! Un plato no apto para paladares a los que no les entusiasme el dulce muy dulce, pero a nosotras nos fascinó. Y pedimos también el chocolate con pasión, porque nos hizo gracia el nombre y porque nos apetecía mucho. Buenísimo también y nada cargante ya que el helado de fruta de la pasión lo hace muchísimo más ligero.

somni-postres

Y… ¿Cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos (una botella de vino y una botella de agua) cuesta 128,7€ ahora bien, como habíamos reservado con el 30% de descuento a través de El Tenedor nos costó 81,9€.

Valoración global

Nos encantó vivir esta experiencia lujosa juntas y sin parejas ya que hacía mucho que no teníamos una noche de ese estilo.

Disfrutamos mucho de la alta calidad de la comida, de la excelente presentación de los platos y del ambiente tan tranquilo que se respiraba.

Sin duda un restaurante que merece muchísimo la pena. Eso sí, si encontráis descuento mediante El Tenedor o cualquier otra manera, mejor que mejor porque es verdad que los platos tienen un precio elevado.

Un sitio ideal para darse un merecido capricho en una ocasión especial ya sea con amigos o en pareja.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook