Belliny. Brunch informal con aires tropicales en Barcelona.

No es ningún secreto a estas alturas, que el brunch me parece un gran invento. Así que este pasado fin de semana, fuimos a descubrir Belliny, un nuevo sitio en el que disfrutar de él.

¿Dónde está?

Encontramos Belliny en Gran Via de les Corts Catalanes 555, entre las paradas de metro Urgell y Universitat.

¿Cómo es la decoración?

Tropical pero elegante. Con toques verdes con estampados de grandes hojas de palmera y con elementos dorados y de madera que le dan un aire más elegante y un poco vintage.

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien y, principalmente, muy rápido.

¿Qué comimos?

Al llegar, la camarera nos informó que además de la carta, tenían un menú de brunch que incluía un plato principal (a elegir entre 6 opciones), 2 bebidas (un café y un zumo, un bellini o una mimosa) y un postre a elegir entre 2 opciones.

La verdad es que nos pareció muy buena idea y como los platos que nos habían llamado la atención de la carta entraban en el menú, nos decidimos por esa opción.

Como plato principal, David pidió el desayuno americano que consistía en 2 huevos fritos, bacon, patata frita y pan con mantequilla y mermelada. La verdad es que era un plato que no tenía mucha complicación aparente, aunque hay que destacar que el bacon y los huevos estaban en su punto justo. A él le gustó mucho.

Yo, como no, pedí unos huevos Benedict, porque me apasionan. En Belliny pedí los Barcelona que como peculiaridad llevaban tomate, mozzarella y pesto, otra de mis cosas favoritas en el mundo. Lo cierto es que estaban riquísimos, con un toque de sabor diferente al que estamos acostumbrados pero delicioso y completamente en su punto.

De postre, ambos pedimos la tentación de chocolate. Sinceramente, yo la pedí porque no me la iba a comer y a David era lo que más le apetecía, así que se la comería él. Pero cuando llegó a la mesa y la probé, no me pude resistir y terminé comiendola toda. Era una deliciosa e intensa mezcla de brownie (sin nueces, lo cual es muy importante para mí ya que no me entusiasman) y coulant. Hay que probarla para descubrir el fantástico sabor.

Y… ¿cómo está de precio?

Cada menú costaba 16,9€ por lo que todo nos salió por 33,8€.

Valoración global

Belliny nos gustó mucho. Principalmente porque nunca habíamos conocido un sitio en el que ofrecieran un menú con brunch y eso nos sorprendió (seguramente hay más que ofrezcan esta opción pero no tenemos el placer).

Además los platos están deliciosos y son los clásicos del brunch por lo que no decepcionan.

Ideal para ir con amigos un domingo soleado a pasar un buen rato y comer bien.

Teresa