Crepelovers. Dulces caprichos en Barcelona.

Hay días tontos y tontos todos los días.

Y para intentar superar tanto una cosa como la otra, una buena crepe con bien de chocolate ayuda.

No lo arregla, pero vaya si mejora el panorama.

Con esta premisa, en uno de nuestros paseos David y yo descubrimos Crepelovers y consideré que tenía que compartirlo con vosotros por si alguna vez lo necesitáis.

crepelovers-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Crepelovers en la Avinguda Diagonal 609-615, en el centro comercial Pedralbes Centre.

¿Cómo es la decoración?

Sencilla, muy nórdica pero con toques muy divertidos como por ejemplo, varios juegos de mesa que los clientes pueden usar para entretenerse mientras están en el local. Nosotros, del futbolín que hay en la entrada, dimos buen uso.

crepelovers-decoracion

¿Cómo nos trataron y cuándo fuimos?

Fuimos un día entre semana por la tarde, sobre las 18:30h. No había mucha gente, solamente algún grupo y algunas parejas que fueron a merendar.

Nos atendieron bien y bastante rápido aunque solo había un camarero y si llega a haber más gente, sí que quizás hubiésemos tenido que esperar más.

¿Qué comimos?

Lógicamente pedimos una crepe cada uno, en nuestro caso, dulces.

David pidió una Latin Lover, con plátano, chocolate negro y frutos del bosque. Riquísima y con una combinación de sabores espectacular.

crepelovers-latin-lover-chocolate-negro

Yo pedí una Tarzán Enamorado con Nutella, plátano y fresas. Bastante parecida a la anterior pero con el sabor más dulzón de la Nutella y que mezclada con el plátano hacían una combinación perfecta. Yo es que soy muy fan del chocolate con cualquier tipo de fruta, pero con esas dos más aún.crepelovers-tarzan-enamorado-nutella-platano

Ambas estaban buenísimas, muy dulces porque es así como nos gustan y la masa de la crepe en sí era muy fina y nada pesada.

Y…¿cómo está de precio?

Cada una de las crepes que comimos cuestan 5,5€.

Valoración global

Nos ha gustado mucho y hemos disfrutado mucho comiendo esas crepes.

Entiendo que así de primeras, pagar casi 6€ por una crepe pues asusta un poco. Totalmente de acuerdo. Pero, en mi opinión, es un buen sitio para darse un dulce caprichito o para ir en ocasiones de emergencia en las que se necesita azúcar de manera urgente.

Es un sitio al que probablemente volvamos, pues me queda muy cerca del trabajo y es una opción genial para algunas duras tardes en las que ya estemos cansadísimos y queramos endulzarnos un poco y divertirnos un rato jugando al futbolín o a alguno de los juegos de mesa que tienen. Además, si tenéis suerte y os podéis sentar en las mesas que dan a la calle, es espectacular ver por la tarde como se va poniendo el sol y ver la luz tan bonita reflejada en los edificios y ver el bullicio de la Diagonal desde arriba.

También hay que tener en cuenta que en Crepelovers hay crepes tanto dulces como saladas, de las que tienen una gran variedad y pueden ser una muy buen opción para comer algo informal por la zona.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Cereal Hunters. Un paraíso de cereales en Barcelona.

Hoy os traigo una recomendación diferente. Hoy no es un restaurante en el que comer o cenar. O sí. Pero creo que os va a gustar igual.

No es que sea yo mujer de cereales, en absoluto. Pero la fantasía… ¡ay la fantasía! Me apasiona y me enloquece.

Por eso, al enterarme que había un lugar en el que te podías hacer tu propio bol de cereales a tu gusto, con una variedad inmensa y con leche de colores, pues de cabeza que fuimos.

cereal-hunters-entrada

¿Dónde está?

Cereal Hunters está en la calle Consell de Cent 245, cerca de la parada de metro Universitat.

¿Cómo es la decoración?

Para mí, fascinante.

Nada más entrar yo no podía dejar de mirar a todos lados. En un lado de la pared de la entrada, la barra y todas las cajas de los distintos cereales que puedes tomar; en el otro, posters de la trilogía original de Star Wars; y al fondo, una foto de las gemelas Olsen dando la bienvenida al local. Y si le sumamos que, al entrar más al fondo de la sala para buscar mesa y girar la vista hacia la izquierda, vi un poster de las Spice Girls; ahí ya me ganaron. Porque yo con 8 años fui a verlas en concierto, soy muy noventera y porque soy muy petarda, no lo vamos a negar.

cereal-hunters-barra

cereal-hunters-gemelas-olsen

cereal-hunters-decoracion-spice-girls.jpg

¿Qué comimos?

Obviamente nos pedimos cada uno un bol de cereales customizado.

cereal-hunters-pink-blue

El funcionamiento es muy sencillo: eliges la medida del bol (S, M, L), eliges los cereales que quieres probar, el tipo de leche que quieres tomar con ellos (disponen también de una gran variedad) y si la quieres con algún color, y los toppings que quieras echarle.

David pidió un bol mediano con cereales Crunchy Nut Glorious Oat Granola con chocolate, leche de coco con colorante azul y toppings de Kit Kat y bolitas de chocolate negro.

Además de lo divertido del azul, el sabor de la combinación que eligió era delicioso y con bastante sabor a chocolate que, junto con la leche de coco, daban un resultado espectacular.

cereal-hunters-leche-azul

cereal-hunters-bol-azul

Yo elegí un bol pequeño con cereales Froot Loops con Marshmallows, leche desnatada con colorante rosa y toppings de Kit Kat y bolitas de chocolate negro. Sí, tengo 5 años ¿vale?

Lo cierto es que a mí con algo rosa y de colores me ganáis el corazón de princesa, pero es que además el sabor era espectacular. Personalmente, no me gusta comerme los cereales muy blandos por la leche así que lo que hice fue ir echando la leche poco a poco para que los mojara pero no me los dejara demasiado reblandecidos. Y esto os lo cuento porque me pareció increíble el sabor dulce de los cereales bien crujientes y azucarados entre los que, aleatoriamente, me iba encontrando trozos blanditos de nube y combinados con el chocolate de los toppings me pareció una delicia.

cereal-hunters-leche-rosa

cereal-hunters-marshmallow

Y…¿cómo está de precio?

Los dos bols nos costaron 8,4€.

El precio incrementa según si los cereales son nacionales o de importación, si le añadimos color a la leche o no y por los toppings que añadamos. Cuando fuimos, el chico que nos atendió nos comentó que tenían una oferta en toppings y que podíamos poner 2 por el precio de 1.

Valoración global

Nos ha fascinado.

Es cierto que es el primer bar de cereales al que vamos y por eso nos ha ilusionado y gustado especialmente, pero ver toda esa variedad, todos esos sabores y esa fantasía, a mí me ha enamorado.

Ya he dicho al principio que no soy la mayor fan de los cereales del mundo pero creo que Cereal Hunters es el claro ejemplo de que si a algo le pones fantasía y lo vendes bien, puedes convencer hasta a personas que no serían, en principio, tu público objetivo.

¿Repetiremos? Mil veces probablemente, porque nos han dado una tarjeta en la que van sellando y a la décima vez te da una consumición gratis y porque queremos probar todas las variedades de cereales que tienen.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Bar Calders. Tapeo agradable y colorido en Barcelona.

Si algún día no sabemos dónde ir a comer, darnos una vuelta por la calle Parlament es siempre la mejor opción pues el porcentaje de restaurantes y bares por metro cuadrado es elevadísimo. Además, casi todos tienen un estilo bastante informal que nos suele encajar mucho cuando queremos ir un domingo al mediodía, por ejemplo.

En una de nuestras últimas visitas fuimos a Bar Calders y como aún hacía buen tiempo, nos quedamos en la terraza a disfrutar del domingo.

bar-calders-terraza

¿Dónde está?

Encontramos Bar Calders en la calle Parlament 25, muy cerca de la parada de metro Poble Sec.

¿Cómo es la decoración?

El interior del local está decorado como si fuera la típica taberna pero con elementos modernos que le dan un aire muy original.

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. El camarero que nos sirvió fue muy amable en todo momento y siempre con una gran sonrisa.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a comer un domingo al mediodía, pero tengo que puntualizar que fuimos bastante temprano, sobre las 13-13:30h. Y lo digo porque gracias a que fuimos pronto pudimos encontrar sitio en la terraza ya que más tarde se llena mucho y es casi misión imposible.

¿Qué comimos?

La carta es muy amplia e interesante y la verdad es que decidirse cuesta bastante. Cuando fuimos David quería coger bastante energía porque entraba a trabajar enseguida y yo no tenía mucha hambre porque, como aquél que dice, acababa de desayunar. Yo os pongo en antecedentes.

Empezamos, cómo no, compartiendo un hummus especialidad de la casa que estaba riquísimo, muy natural y del que disfrutamos muchísimo. También compartimos unas patatas “Curri Romero” con mayonesa de curry y romero (¡olé el doble juego!) que estaban también muy buenas, la salsa muy sutil de sabor y la fritura de las patatas era la ideal, crujiente pero con el interior blandito y agradable.

bar-calders-hummus

bar-calders-patatas-curry-romero

David, como ya he mencionado antes, quería coger energía para la jornada de trabajo que le esperaba así que pidió un clásico pero efectivo bocadillo de lomo embuchado (sí, lo sé, glamour puro y duro). Lo dicho, simple pero delicioso.

bar-calders-bocadillo-lomo

Yo quise tomar algo también sencillo y con un toque sano así que me decidí por la tostada de verduras y romesco, con espárragos, berenjena, setas, tomate y romesco casero. Además de visualmente bonita, el sabor era espectacular y el pan estaba en el punto de crujiente idóneo.

bar-calders-torrada-verduras

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos (unas coca colas) nos costó 28,95€.

Valoración global

Al ser un sitio que ya conocíamos, sabíamos que íbamos sobre seguro.

Nos encanta Bar Calders para sentarnos en la terraza y picotear varias cosas porque sabemos que el producto que ofrecen es de calidad. Además, las raciones que sirven son más que adecuadas para compartir y muy correctas para lo que cuestan.

¿Repetiremos? Por supuesto. Ya lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo, eso sí, siempre que podamos encontrar sitio porque es uno de los bares más populares de la calle Parlament.

Si queréis disfrutar de un vermut de domingo agradable y en buen ambiente o una tarde al salir de trabajar queréis desconectar, seguro que Bar Calders os va a encantar.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

El Árbol. Un local con un futuro prometedor en Barcelona.

Ya sabéis que aquí somos muy fans de descubrir nuevos lugares, porque somos seres de costumbre y está bien tratar de romper eso, en cierta medida.

Además, tengo la suerte de vivir y pasear por un barrio en el que, a la que te descuidas, han abierto como mínimo 3 restaurantes, bares o cafeterías nuevos.

En uno de estos paseos descubrimos que habían abierto una nueva cafetería llamada El Árbol, que tenía muy buena pinta y que, además, está en una zona en la que la gran mayoría de los locales que tiene alrededor son restaurantes o locales de copas, por lo que se agradece la diferencia y tener un lugar en el que tomar opciones más sanas.

el-arbol-entrada

El Árbol está en la calle Consell de Cent 252, justo en la esquina con la calle Aribau, muy cerca de plaza Universitat.

Todo el local está decorado con un aire un poco rústico y bucólico, como si de un jardín se tratara e incluso tienen unos columpios para reforzar este ambiente más relajado y natural. La verdad es que me encantó y me pareció como un pequeño oasis en medio de una calle tan transitada.

el-arbol-decoracion

La oferta es bastante variada y, aunque lo que primero que llama la atención al entrar al local son las deliciosas tartas que tienen en el mostrador (y que vamos a ir probar a la de ya), en la carta vemos que disponen de muchas opciones para comer, para tomar algo o para picar; desde sandwiches hasta boles de ensaladas con súper alimentos.

Nosotros fuimos por la tarde, al salir de trabajar, así que decidimos pedir algo que no nos llenara demasiado pero que nos ayudara a aguantar hasta la hora de la cena. Así que pedimos un par de smoothies y un hummus.

el-arbol-hummus

el-arbol-smoothies

Los smoothies estaban muy ricos, con unos sabores muy intensos y eran muy naturales, cosa de la que damos fe porque desde la mesa veíamos como los estaban preparando.

El hummus…bueno. No estaba malo, ni mucho menos, ya que de sabor estaba bien; pero a nosotros nos gusta más cremoso y éste era demasiado denso. Además, la presentación con medias rebanadas de pan de molde tostado no nos terminó de convencer ya que creemos que no es el mejor tipo de pan para degustar este aperitivo.

Pero aunque la primera aproximación quizás no haya sido todo lo satisfactoria que podría haber sido, eso no nos hace desistir de pensar que es un magnífico lugar para pasar un tarde de relax, pues todo el rato que pasamos allí estuvimos muy a gusto, muy relajados y nos trataron de maravilla (un 10 para el personal y su simpatía).

Es por eso que creo que El Árbol merecía este post. Porque entiendo que empezar algo cuesta, que hacerlo en un ambiente tan competitivo como lo es Barcelona lo hace aún más difícil y porque uno debe saber ver siempre más allá, ver el potencial.

Yo, sin ninguna duda, les daré otra oportunidad.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Bao Bar. Taberna asiática informal en Barcelona.

Las cenas formales en las que uno se viste elegante para la ocasión y cada uno pide su plato están muy bien. Pero a veces, a uno le apetece enfundarse unos vaqueros y reunirse con unos amigos a compartir vivencias y comida. Para ello, hemos descubierto Bao Bar, un lugar genial y diferente que nos ha encantado.

bao-bar-entrada

Bao Bar está en la calle Arimon 48, cerca de la parada de ferrocarril El Putxet y es un local no demasiado grande, decorado con aires orientales nada recargados, todo en madera clara y toques de pizarra.

La gracia de Bao Bar es que los comensales se sitúan alrededor de largas mesas de madera altas y piden baos. ¿Y qué son los baos? Son unos panecillos asiáticos, extremadamente blandos y suaves cocidos al vapor que van rellenos de lo que más nos apetezca.

Como era la primera vez que acudíamos a Bao Bar, pedimos consejo a la camarera que nos atendió para tener una idea de lo que debíamos pedir.

Éramos 5 personas y nos recomendó que pidiéramos unos 2 platos para compartir y unos 3/4 baos por persona. La verdad es que nosotros hicimos más o menos eso, ya que pedimos los dos platos para compartir y después pedimos 10 baos, es decir, 2 por persona.

Empezamos compartiendo un ceviche vegetal y un pulpo con mojo picón. Ambos platos estaban riquísimos; el ceviche es muy recomendable por lo refrescante que resulta por las frutas que lleva y el pulpo estaba muy tierno y la combinación con el mojo picón era espectacular de sabor.

bao-bar-ceviche-vegetal

bao-bar-pulpo

Una de nosotros complementó la cena con una ostra con un toque de fruta de la pasión que se ve que estaba muy buena. El resto no tenemos datos sobre ello, ella fue la única que se atrevió.

bao-bar-ostra

A continuación pedimos varios baos de diferentes rellenos: buey de mar, pollo con pimientos al curry, torta del casar y un largo etc. Detallarlos todos podría hacer que este post se hiciera interminable pero los voy a presentar todos en foto y a describiros nuestros favoritos y alguno que, en mi opinión os podéis ahorrar.

Uno de los que más éxito tuvo, al menos sobre el papel, fue el de Tofu Marinado y lo pedimos casi todos. La verdad es que estaba bueno pero en comparación con los otros que comimos, le faltaba un poco de sabor y el acompañamiento tampoco era nada excepcional.

bao-bar-baos-tofu

Mi favorito personal, aunque curiosamente no lo pedí yo, fue el de Roast Beef. Únicamente probé un mordisco pero me pareció delicioso y super sabroso.

bao-bar-baos-carne

Otro de los más pedidos fue el de Chipirón con huevo, bacon y salsa tártara que estaba muy bueno también.

bao-bar-baos-buey-mar-chipiron

Y sin duda, uno de los más sorprendentes fue el Burguerboom 007. Realmente el plato más original de todos, con una hamburguesa presentada como las típicas bombas picantes y con una patatas fritas super finas que hicieron las delicias de todos.

bao-bar-burguer

Y, por supuesto, pedimos postres. Tomamos los 3 postres de los que disponen en carta. Los 3 están basados en helados muy cremosos receta del propio Paco Pérez y elaborados de manera artesanal. La gracia es que cada uno de ellos lo presentan de una manera diferente: con varios toppings; dentro de un bao con salsa de chocolate, toffee y manzana asada; y con piña, coco, almendra y jarabe de arce.

bao-bar-postres

La verdad es que salimos encantados de Bao Bar. Nos gustó mucho el concepto novedoso de partir de un producto tan aparentemente sencillo e irle añadiendo ingredientes y complementos para crear auténticas delicias. Además, creo que está bastante bien de precio ya que pagamos 22,5€ por persona y salimos habiendo comido bien tanto de calidad como de cantidad.

Sin duda, un lugar muy recomendable para ir con amigos y poder probar así todos los baos. No tienen desperdicio.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Parlament Cuina de Barri. Tapas de siempre actualizadas en Barcelona.

Hablar del barrio de Sant Antoni de Barcelona sin hablar de la calle Parlament es, como poco, complicado. Porque desde que se convirtió en el barrio hipster y centro del moderneo de la ciudad, esta calle ha albergado un gran número de locales que captan muy bien esa esencia.

Pero claro, no todos comulgamos con ese estilo al 100%, o al menos no todo el rato. Por eso la apertura Parlament Cuina de Barri ha sido todo un acierto, pues es un local que sabe recoger muy bien ese aire moderno con tapas y platos de toda la vida adaptados ligeramente a ese estilo pero sin florituras.

parlament-cuina-barri-entrada

Parlament Cuina de Barri está, lógicamente, en la calle Parlament 26, muy cerca de la parada de metro Poble Sec.

El local está decorado con grandes toques de madera clara y muebles de estilo vintage que le dan un aspecto acogedor y con elementos industriales que le dan ese aire más actual.

La carta es bastante variada y apta para todos los gustos.

Nosotros, como casi siempre que vamos a locales de este estilo, decidimos compartir y degustar varios platos.

Empezamos con unas verduras a la brasa con salsa romesco. Estaban deliciosas, en su punto, con una variedad muy buena y cada una en número par, lo cual se agradece al ser dos comensales. Eso sí, echamos de menos un poco más de salsa porque no nos dio para todas las verduritas. Es que en esta casa somos muy de romesco…

parlament-cuina-barri-verduras-romesco

Compartimos también unos calamares a la andaluza con mayonesa de wasabi espectaculares y deliciosos, con un rebozado muy fino y con un toque sorprendente.

parlament-cuina-barri-calamares-andaluza-wasabi

Después pedimos un tataki de atún con crema de aguacate muy bueno y totalmente en su punto, o al menos en el punto que me gusta a mí; y un pulpo a baja temperatura con patata y papada delicioso y muy tierno. Cada vez estoy entrando más en el pulpo, veremos como evoluciona.

parlament-cuina-barri-tataki-atun

parlament-cuina-barri-pulpo

Y por supuesto, tomamos algo dulce; porque una cena de un viernes por muy informal que sea no puede terminar sin postre.

David tomó un sencillo pero delicioso pan con chocolate y yo me decidí por un flan de chocolate blanco y maracuyá que estaba buenísimo. Todo un gustazo para el paladar.

parlament-cuina-barri-pan-chocolate

parlament-cuina-barri-chocolate-blanco

La verdad es que salimos de Parlament Cuina de Barri encantados. Habíamos oído hablar muy bien de él y ciertamente es un lugar muy recomendable para múltiples ocasiones y en especial para aquellas más informales tanto en pareja como en grupo más grande. Además no está nada mal de precio, a nosotros todo nos costó 68€ y la verdad es que salimos satisfechos y sin nada de hambre.

Todo un gran descubrimiento que sin duda, nos sacará de muchos apuros en muchas ocasiones en las que no sabemos dónde ir a comer.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Barcelona Beer Company. Cervezas artesanas y diferentes en Barcelona.

Antes de nada, debo hacer una declaración importante: la cerveza no es, ni por asomo, mi bebida favorita.

Y entonces ¿por qué vas a un sitio especializado en cervezas?

Pues porque soy una persona curiosa y me gusta probar sitios nuevos.

Así que bajo esa premisa decidí llevar a una amiga a Barcelona Beer Company para probar distintos tipos de cervezas y ver el ambiente que se respiraba ya que todas las veces que había pasado por delante estaba lleno y muy animado.

barcelona-beer-company-barra

Encontramos Barcelona Beer Company en la calle Muntaner 7, cerca de plaza Universitat.

Investigando un poco para poder hablar con un poco más de conocimiento, descubrí que la compañía cervecera nació gracias a tres amigos que un buen día decidieron elaborar su propia cerveza artesanal, cuidando los ingredientes y con agua del Parc Natural del Montseny. Fuero creciendo poco a poco y ahora cuentan con una buena selección de cervezas y con esta taproom en el centro de la ciudad en la que poder degustarlas mientras las acompañamos de tapas y bocadillos.

La decoración del local me gustó mucho. Es sencilla, basada básicamente en colores tierra bastante claros y con algunos toques oscuros. También tiene toques de colores más vivos aunque sin romper la armonía con los pequeños cuadros, bastante futboleros algunos, que cuelgan de algunas de las paredes.

barcelona-beer-company-decoracion

barcelona-beer-company-mesas

Como fuimos una tarde y mucha hambre no teníamos, aunque decidimos pedir unas patatas chips gordas y artesanas que tenían muy buena pinta para no acabar tumbadas, y la verdad es que estaban muy ricas.

Lo que nos encantó fue que, además de las cervezas individuales, se puede elegir un mix de 4 de entre una selección para poder probar varias. Y eso hicimos, nos pedimos 2 tandas de 4 vasos para poder probar más de una cerveza.

En una primera tanda pedimos: Barcelona Beer, La Bella Lola, Big Bear y Nicotto.

De estas cuatro, mi favorita fue Nicotto porque era la más especial ya que esta elaborada al estilo japonés con té verde y piel de mandarina. Muy sutil todo pero con un toque delicioso y diferente.

barcelona-beer-company-patatas-chips

En la siguiente ronda pedimos: Miss Hops, Pili The Pils, Piquenbauer y Sr.Lobo.

Inesperadamente, de éstas mis favoritas fue Sr.Lobo, una cerveza oscura elaborada con chocolate y naranja. Estos dos ingredientes no son muy evidentes en un primer sorbo pero si que se notan al cabo de unos segundos y eso hace que esta cerveza sea más especial. Me gustó mucho.

barcelona-beer-company-cervezas-mix

Nos encantó la experiencia y nos pareció un local ideal para ir con amigos y pasar toda la tarde. Eso sí, hay que ir temprano porque se llena rápidamente. Muy recomendable y seguro que repetimos.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Karlito’s. Desayunos sanos y sabrosos en Barcelona.

El día debe empezarse siempre con un buen desayuno. Eso lo sabemos todos y lo hemos oído en todas partes.

El único momento en que David y yo podemos permitirnos disfrutar de un desayuno juntos es el domingo, así que normalmente lo aprovechamos para comer algo rico y sano (que compense un poco lo que hayamos podido comer el día anterior) y, siempre que el tiempo nos lo permite, para tomar un poco el sol dando paseos junto al mar.

En uno de estos paseos, se me ocurrió que desde hacía bastante quería ir a descubrir Karlito’s, un lugar de zumos naturales que había visto en redes sociales y que me llamaba mucho la atención. Y para allá que fuimos.

karlitos-entrada

Karlito’s está en la calle Escudellers 56, en pleno barrio de Ciutat Vella.

El local es muy pequeñito y no hay sitio para sentarse, ya que está pensado para que nos llevemos lo que pedimos.

La variedad de zumos y smoothies que ofrecen es bastante buena y seguro que todo el mundo encuentra el que más le guste. Por supuesto, para aquellos que necesitan un chute de cafeína por la mañana, también tienen una gran variedad de cafés.

karlitos-carta-zumos-smoothies

Nosotros, obviamente, teníamos que probar alguno de esos zumos de los que tanto habíamos oído hablar, así que decidimos pedir un zumo y un smoothie. Destacar que cada uno es de casi medio litro, algo fantástico para las personas que como yo nunca tenemos suficiente bebida.

Yo pedí un Raval, un zumo con kale, espinacas, manzana, espirulina, lima y menta. Verde como él solo pero delicioso y super energizante, ideal para seguir con buen ritmo toda la mañana.

karlitos-green-juice

David se decantó por un Black Karlito’s, un smoothie con cacao, anacardos, plátano, manteca de cacahuete, leche de almendra, leche de coco y chia. Muy bueno también aunque para mi gusto demasiado denso por todos los ingredientes, pero aún así súper sabroso.

karlitos-smoothie-chia-coco

Y claro, cuando vimos que tenían açai bowl no pudimos (ni quisimos) resistirnos. Descubrimos que el de Karlito’s es muy curioso ya que es un Açai Waffle Bowl. ¿Qué quiere decir eso? Pues que la mezcla de açai y los distintos ingredientes va dentro de un gofre recién hecho y calentito. Una delicia reconfortante y super bien presentada. Aceptamos y reconozco que quizás no es la manera más cómoda de comerse uno ya que llevarlo por la calle puede resultar complicado, pero os recomiendo buscar un banco cerquita y sentaros a degustarlo tranquilamente.

karlitos-açai-bowl

Así que ya lo sabéis, si estáis una mañana paseando por la zona y os apetece tomaros un buen zumo o comeros un fantástico açai bowl, pasaros por Karlito’s y llevaros algunos de sus productos durante vuestro paseo. Merece mucho la pena.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Amo Vino. Comida con maridaje de vinos en Barcelona.

No hay nada mejor que aquellos lugares que no están destinados a un único uso sino que puedes acudir a ellos en múltiples ocasiones.

Uno de los últimos sitios de este estilo que hemos descubierto es Amo Vino, un local abierto recientemente (hace aproximadamente un mes) en la calle Aribau 30, muy cerca de plaza Universitat.

amovino-entrada

¿Y qué es? Pues Amovino es un bar-bodega-restaurante en el que podéis tomar unas copas de vino en la zona de la barra de la entrada del local, hacer catas en una sala interior preparada específicamente para ello, comprar botellas de vino o comer un menú en el que aparejan cada plato con el vino que mejor le va.

En este caso, nosotros decidimos hacer una cena informal para probar el menú maridaje ya que nos pareció muy buena opción para hacer un primer acercamiento al local; pero con el grupo de amigas llevamos barajando la idea de hacer una cata desde hace mucho tiempo así que, nunca se sabe.

La gracia del menú, que consta de 3 platos, es que cada plato va acompañado de un vino elegido específicamente para él por el personal experto del local. La idea nos encantó ya que nosotros no somos nada expertos en vino y solamente sabemos lo que nos gusta y lo que no pero sí somos curiosos y nos apasiona conocer más sobre lo que bebemos.

El personal fue muy amable en todo momento y especialmente la chica que nos atendió nos explicó muy detalladamente cada uno de los vinos que nos iba sirviendo.

De primero podíamos elegir entre unos gnocchis con crema de jamón ibérico o unos chipirones a la plancha. David eligió los chipirones que iban acompañados de una copa de vino blanco de D.O. Montsant, Bancal 2015; y yo me decanté por los gnocchis con una copa de vino tinto de D.O. Conca de Barberà, Josep Foraster Trepat 2013, riquísimo ya que no soy yo muy fan del vino tinto y este era muy suave y nada áspero.

amovino-chipirones-plancha

amovino-gnocchi-jamon

De segundo, las opciones eran o unas gambas con escalivada o unas chuletas de cordero lechal con puré. David eligió las chuletas que venían acompañadas de una copa de vino tinto D.O. Costers del Segre, Onra 2012; y yo me decanté por las gambas con una copa de vino blanco D.O. Catalunya, Equilibrista 2014, que la combinación era muy buena. El plato era muy sencillo pero estaba espectacular, muy rico y sabroso.

amovino-chuletas-cordero-pure

amovino-gambas-escalivada

Como postre, podíamos elegir entre una degustación de quesos catalanes con una copa de vino tinto D.O. Empordà, Cartesius 2013; o una pannacotta al dulce de leche con una copa de cava D.O. Alella, Privat Rosat. En vistas de que David no podía pedir ninguno porque todos contenían lactosa, yo pedí la pannacotta que estaba riquísima y era todo un placer para el paladar, y él solamente el cava.

amovino-pannacotta

¿Y el precio de todo esto? El menú maridaje cuesta 23€ por persona, un precio muy bueno a nuestro parecer. Además, fueron muy amables y como David no pudo tomar postre por su intolerancia, nos hicieron un pequeño descuento en su menú.

Es un lugar muy recomendable. Ya que para nosotros era la primera vez que acudíamos a un sitio en el que con cada plato te servían un vino (lo sé, nos queda aún mucho por recorrer), nos pareció que para hacer una primera aproximación ha estado muy bien. La calidad de la comida es bastante buena y la de los vinos inmejorable.

Sin duda, un local al que acudiremos más veces por la calidad, por lo céntrico, por lo amables que fueron con nosotros y por lo acogedor. Merece la pena.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Libertine en Casa Bonay. Afterwork con mucho estilo en Barcelona.

Hablemos de los jueves. Concretamente de las tardes de los jueves, al salir de trabajar. Mi cuerpo lo sabe y ya empieza a ponerse en modo fin de semana y lo que más me apetece es ir a tomar algo con estilo para celebrar que se aproximan los dos mejores días de la semana.

Hace una semana, decidimos ir a Libertine, el cóctel bar del hotel Casa Bonay.

libertine-casa-bonay-entrada

El hotel Casa Bonay está en Gran Via de les Corts Catalanes 700, muy cerca de plaza Tetuán, y a Libertine se accede por la entrada principal del hotel al final de todo del pasillo que lleva también a la recepción del mismo.

La entrada es la típica de una casa antigua del Eixample, de piedra, con una gran escalinata, con la típica portería reconvertida aquí en una librería…todo muy de cuento.

libertine-casa-bonay-pasillo-entrada

Libertine es un espacio con mucho estilo, concebido para ser el cóctel bar del hotel pero pensado también para funcionar perfectamente como opción para cualquier persona que pasee por la zona y quiera tomar algo.

La decoración es muy elegante, con elementos industriales en tonos grises oscuros, con zonas con sofás y alfombras que le dan un toque acogedor y con una zona con una mesa alargada tipo mesa más de trabajo, que le da un aire más informal. Un elemento que me pareció muy original fue que el suelo del local son las mismas baldosas que podemos encontrar por las calles de Barcelona, dando así un ambiente como de terraza pero estando resguardados.

libertine-casa-bonay-decoracion-interior

La carta de tapas, tanto frías como calientes, es bastante extensa; igual que la de cócteles. Tenéis opciones para todos los gustos y seguro que encontráis algo que os convenza.

Nosotros decidimos tomar cosas básicas pero que nos sorprendieron bastante.

Picamos unos Edamame que sirven con un poco de ralladura de limón que le da un punto refrescante y que estaban muy buenos.

libertine-casa-bonay-edamame

Como nos quedamos con ganas de probar más, decidimos pedir también unas patatas bravas para ver qué tal estaban. Lo cierto es que nos gustaron muchísimo pues aunque no llevaban ninguna salsa brava fuera de lo común, las patatas en sí estaban espectaculares. Crujientes por fuera y tiernas por dentro pero no blandas. Un acierto.

libertine-casa-bonay-patatas-bravas

Para beber, su punto fuerte son los cócteles y David sí tomó uno llamado “Juana la Loca” que llevaba tequila. Él afirma que estaba riquísimo aunque para mí estaba demasiado cargado. Yo en cambio me decanté por una copa de vino blanco, más sencillo.

libertine-casa-bonay-coctel-vino

Nos encantó la experiencia en general. El local nos pareció precioso y el ambiente que se respiraba en él era muy tranquilo y relajado, ideal para desconectar después de un día de trabajo y para conversar con la persona con la que vayas mientras degustas productos excelentes.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook