Panqa. Cocina peruana sabrosa en Barcelona.

Todos sabemos que hay restaurantes que se ponen de moda y entonces parece que los demás que son del mismo estilo sean lo peor. Y lo cierto es que no es así. A mí me gusta descubrir restaurantes que igual no son tan conocidos pero que son espectaculares.

Y ojo, que la mayoría de ellos se descubren de casualidad. Así conocimos nosotros Panqa, un sábado que no sabíamos dónde comer.

panqa-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Panqa en la calle Sepúlveda 76, cerca de la parada de metro Rocafort.

¿Cómo es la decoración?

Sencilla pero bastante elegante. Todo en madera clara y negro.

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¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. El camarero que nos sirvió fue muy amable y muy atento.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a comer un sábado sobre las 13:30h. Al ser tan temprano, fuimos los únicos en el local durante casi todo el rato que estuvimos allí. Por la noche, no sé cómo estará de lleno. Espero que más porque el restaurante lo merece.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo yuca frita con salsa huancaína. Nos encanta la yuca y con esta salsa estaba espectacular. Además nos trajeron también un poco de salsa brava peruana que no os sabría decir exactamente que llevaba pero estaba deliciosa y muy refrescante para el paladar por el toque picante.

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Compartimos también un ceviche con corvina, pulpo, sepia y zamburiña. Estaba realmente sabroso y nos encanta comerlo ahora que hace más calor porque nos parece un plato súper refrescante.

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Después, como plato principal, David pidió el pulpo anticuchero con tortilla de yuca. Él, que es amante del pulpo, disfrutó muchísimo del plato y le encantó el intenso sabor que tenía que combinado con las salsas hacían que estuviera espectacular.

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Yo pedí los tagliatelle de huancaína con lomo saltado. ¡Madre mía qué buenos estaban! Solo os digo que aún a ratos me viene al paladar el sabor delicioso que tenían. Es un plato ideal para los que somos amantes de la pasta y que queremos que nos sorprendan con sabor poco habituales para nosotros. Además el lomo, para mí, estaba en su justo punto, igual que las verduras.

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Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos y bebimos (unos pisco sour deliciosos) nos costó 73€.

Valoración global

¡Qué buen descubrimiento!

Tengo que admitir que es un restaurante por el que habré pasado por delante varias veces y jamás me había parado a ver qué ofrecían. Pero qué suerte haberlo encontrado.

La comida que ofrecen está riquísima, nada complicada pero muy sabrosa.

Es ideal para ir en pareja o en grupos pequeños y disfrutar compartiendo varios platos.

Nosotros, ahora que lo hemos descubierto, seguramente repitamos alguna vez más.