Osmosis. Maridaje con mucha clase en Barcelona.

A principios de año, unas amigas muy sibaritas también, nos comentaron la experiencia que habían vivido en Osmosis, un restaurante en el que habían cenado cun menú con maridaje y del que habían disfrutado mucho.

Desde entonces quisimos ir y cuando vimos que en la Restaurant Week de El Tenedor estaba y tenían menú con maridaje, no nos lo pensamos ni medio segundo.

osmosis-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Osmosis en la calle Aribau 100, cerca de la parada de metro Hospital Clínic.

¿Cómo es la decoración?

Muy elegante. Toda en tonos claros con toques negros y con una luz muy tenue, nada escandalosa, centrada sobretodo encima de las mesas para que podamos ver con claridad la comida.

Disculpad que no haya foto, pero cuando vas en grupo es un poco raro ponerte a hacer fotos a lo loco. Y veréis más adelante que no fue la única vez que me pajaree y no hice foto.

¿Cómo nos atendieron?

Muy bien. El sommelier del restaurante nos explicó muy detalladamente y con bastante gracia cada plato y, sobre todo, cada vino.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a cenar un lunes que al día siguiente era festivo a las 21h con reserva previa. No había mucha gente y se estaba muy tranquilo. Pero sé que los fines de semana se llena más.

¿Qué comimos?

El menú consistía de un aperitivo, 4 platos y un postre.

El aperitivo era una croqueta de pollo al curry y una mini tostada con brandada de bacalao ideales para abrir más el apetito.

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El primer plato que nos sirvieron fue caballa cítrica con ciruela roja y chantillí de hierbas maridada con un vino tinto italiano Ca fiui 2017 DOC Valpolicella. El pescado muy bueno, a pesar de no ser yo muy fan, pero lo cierto es que combinado con la ciruela roja estaba delicioso. Sorprendente también el maridaje de pescado con vino tinto pero era tan suave de sabor que hacían una pareja estupenda.

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Después nos sirvieron un cangrejo blando con bullabesa y café de París maridado con un vino vasco Itzasmendi7 2014 DO Bizkaio Txacolina. Este plato fue un fail total para mí porque quise hacerme la valiente pero no, me da mucha cosa comer cangrejo con la cáscara, y no pude comerlo. La cosa fue que como se lo di a David para que lo comiera él, me olvidé de hacer la foto. Eso sí, el resto de comensales del grupo que sí lo disfrutaron dijeron que estaba riquísimo y que la combinación con la bullabesa, que sí probé y estaba de vicio, era ideal.

A continuación, nos sirvieron un foie poelée con anguila ahumada y fruta de la pasión maridado con una xarelo Osmosis 2016 DO Penedès. A mí el foie me gusta, soy capaz de comérmelo, pero en pequeñas cantidades. El taco que nos sirvieron era bastante grande (hasta un punto que quizás era demasiado para mí) aún así me gustó mucho porque tenía un sabor espectacular que combinado con la fruta de la pasión era aún mejor. Eso sí, la anguila se la di a David porque me da mucha cosa (sí, tengo muchas manías, y eso que me he quitado unas cuantas por el camino).

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El último plato principal que nos sirvieron fue un cochinillo Pio Navarro con nísperos y mosto maridado con un vino francés Le Berceau des fees Savanniers AOC Loire. Estaba riquísimo y muy tierno y la combinación con los nísperos le daba un sabor muy especial.

Como postre, nos sirvieron hibiscus, tomate, frambuesa y vino tinto maridado con una cerveza Lindemas Lambic bier Kriek Belgique. Lo cierto es que los sabores del plato eran muy originales y el conjunto muy refrescante pero a mí el toque del tomate no me terminó de convencer. Eso sí, el maridaje con la cerveza con toque de cereza fue todo un acierto.

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Y…¿cómo está de precio?

Cada menú de la Restaurant Week nos costó 45€.

Valoración global

Si sois de mente y paladar abierto y espíritu aventurero, Osmosis es un lugar ideal para probar nuevos platos y aprender nuevas combinaciones que no se nos habrían pasado por la cabeza.

Es cierto que a lo mejor algunos platos no los disfruté tanto porque no eran 100% como me hubiesen gustado en otras condiciones, pero en el fondo esa es la gracia de ir a comer este tipo de menú así que, ya sabía a lo que iba.

Creo que para ir en pareja es una buena opción pero creo que si se va en grupo reducido con gente que le apasione comer y descubrir, es ideal. Y consejo, si vais y estáis pensando en ir a tomar después un gintonic, hacedlo en Osmosis mismos. El mejor gintonic que he probado, y coincidimos en ello todo el grupo.

Teresa

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