Balmes Petit Bangkok. Cocina tailandesa deliciosa en Barcelona.

No es que sea una persona especialmente apasionada por la comida exótica, pero de vez en cuando me gusta conocer nuevas gastronomías y sorprender al paladar.

Así que el pasado fin de semana, decidimos ir a Balmes Petit Bangkok, un restaurante tailandés del que habíamos leído maravillas.

balmes-petit-bangkok-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Petit Bangkok en la calle Balmes 106, cerca del metro Diagonal y de la parada de ferrocarril Provença.

También tienen un local en la calle Vallirana 29, cerca de la parada de metro Lesseps.

¿Cómo es la decoración?

Muy colorida pero no demasiado recargada. Con bastantes pinceladas de color, hacen que el local sea bastante alegre a la vez que acogedor.

balmes-petit-bangkok-decoracion

¿Cómo nos trataron?

Todo el personal que nos atendió fue bastante amable aunque el camarero que nos sirvió el vino, la verdad es que nos trajo la botella y no nos la sirvió en las copas. A ver, a nosotros no nos importa demasiado, pero hay detalles a los que hay que prestar atención, por muy lleno que tengas el restaurante.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a cenar un sábado a las 22:30h. Si queréis ir, os recomiendo reservar porque estaba llenísimo.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo unos Pho Pia Kai, unos rollitos de pollo con verduras y fideos finos de soja que estaban muy buenos; y unos Karee Puff, unas empanadillas de pollo a la pimienta y curry con verduras muy sabrosas. Ambos entrantes iban acompañados de unas salsas dulzonas que les daban un toque de contraste perfecto. Además me sorprendió que, a pesar de ser fritos, no resultaron demasiado cargantes.

balmes-petit-bangkok-rollitos-pollo

balmes-petit-bangkok-samosas

Después, como plato principal, David pidió un curry verde de cerdo. Es el más picante que tienen. A él le encantó, le pareció riquísimo y ya se lo ha recomendado a todo el mundo que se ha cruzado. Yo apenas probé un bocado pequeño y casi me ahogo. Pica un montón pero si sois amantes de los sabores fuertes os va a enamorar.

balmes-petit-bangkok-curry-verde

Yo, pedí un plato menos intenso (no quería acabar llorando…) pero muy sabroso por la salsa que lleva, el wok Pad Hed con pollo, cuya característica es que la carne va acompañada de un surtido de setas. Aunque aparentemente es un plato bastante sencillo, estaba delicioso y a mi que me encantan las setas en todas sus variedades me pareció el paraíso.

balmes-petit-bangkok-wok-setas-pollo

Y… ¿cómo está de precio?

Lo que comimos y bebimos (una botella de vino) nos costó 48,8€.

Valoración global

Petit Bangkok nos ha encantado. Incluso a mí, que no soy muy de experimentos exóticos, me ha enamorado y ya tengo ganas de volver y probar más platos.

También es cierto que, personalmente, no tengo ni idea de comida tailandesa y no se como tiene que ser para que sea “auténtica”. Pero se lo que me gusta y lo que no, y esto me ha gustado mucho.

Además, nos sorprendió gratamente el precio ya que esperábamos que todo lo que pedimos nos costara algo más.

Muy recomendable por mi parte e ideal para ir con un grupo de amigos que sepamos que son aventureros y les gusta probar nuevos sabores.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Robata. Sushi y brasa japonesa de calidad en Barcelona.

Robata estaba en mi lista de restaurantes pendientes desde hace mínimo medio año. Pero por una cosa o por otra no habíamos ido, hasta que el domingo pasado, aprovechando que los dos teníamos el día libre y que los virus estomacales ya se habían alejado, decidimos ir a probarlo.

robata-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Robata en la calle Enric Granados 55, cerca de la parada de metro Diagonal y de la parada de ferrocarril Provença.

¿Cómo es la decoración?

Elegante es, sin duda, lo primero que pensé al entrar.

El local es bastante oscuro (vamos a tener en cuenta que el día que fuimos llovió bastante y por tanto, la luz natural era más bien escasa), con las paredes y mesas en negro y madera oscura, que le dan esa elegancia que comentaba. Sin grandes elementos decorativos, sí encontramos pequeñas ilustraciones orientales que decoran las paredes y le dan un toque de distinción.

Mencionar también las bonitas ilustraciones y estampados que cubren las cartas.

robata-decoracion-mesa

¿Cómo nos trataron?

Muy amablemente. Todo el personal fue muy agradable con nosotros y nos sirvieron muy rápido y con una sonrisa en todo momento.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a comer un domingo a las 14h. Habíamos reservado previamente y el local estaba lleno. A pesar del poco espacio que hay entre mesa y mesa, a mí no me resultó demasiado agobiante; íntimo tampoco pero a mí no me molestó.

¿Qué comimos?

Empezamos compartiendo nuestros entrantes favoritos en este tipo de restaurantes, porque hay costumbres que no deben perderse. Pedimos unos Spicy Edamame, muy tiernos y sabrosos, que aunque al principio no nos parecieron muy picantes, a medida que los íbamos comiendo más lo notamos.

robata-spicy-edamame

También compartimos unos gyozas de pollo y verduras muy buenos aunque quizás al relleno le faltaba un punto de sabor.

robata-gyozas

Después, David pidió el Crispy Duck, una pierna de pato caramelizada y crocante. Le gustó mucho, sobretodo la salsa que lo acompañaba y que con ese punto dulce hacía que el sabor fuera muy especial.

robata-crispy-duck

Yo en cambio pedí unos top rolls Nikkei con langostino y aguacate cubierto de atún y salsa de leche de tigre. Estaban riquísimos. Aunque tenían un punto picante, éste no era demasiado exagerado y le daba ese toque más especial.

robata-roll-nikkei

Y para rematar, por si durante las fiestas navideñas no habíamos comido suficiente, nos pedimos una porción pastel de chocolate con helado de vainilla. ¿Típico japonés? No. ¿Delicioso? Sí.

robata-chocolate-cake

Y…¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos más 3 bebidas nos costó 65,5€.

Valoración global

Nos ha enamorado. Nos ha parecido un restaurante muy especial y con un producto 10.

Como nos lo habían recomendado unas amigas que sabemos que tienen un gusto gastronómico parecido al nuestro, sabíamos que nos iba a gustar y que íbamos sobre seguro. Además, como ya nos advirtieron de que el precio era más bien elevado, el susto de la cuenta no fue tanto.

Los platos son muy buenos, con sabores muy auténticos y con unas raciones correctas que, aunque ya sabemos que normalmente en este tipo de restaurantes las sirven justas, no están nada mal.

Una opción perfecta para una comida o una cena más especial ya que, aunque intimidad del plan “parece que estemos tu y yo solos aquí” no hay, el ambiente es muy elegante y con mucha clase y eso, en mi opinión, siempre le da ese toque único.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook

Nanaya. Comida japonesa low cost en Barcelona.

En primer lugar… ¡Feliz 2018!

Y para empezar el año en modo ahorro, porque las fiestas nos han dejado los monederos tiritando, he decidido compartiros Nanaya, un restaurante al que he ido ya varias veces, que la comida está muy buena y cuyo precio es ideal.

nanaya-entrada

¿Dónde está?

Encontramos Nanaya en Av. Josep Tarradellas 157, muy cerca de la plaza Francesc Macià.

¿Cómo es la decoración?

Muy simple. La verdad es que no es nada llamativa, sencilla, todo en blanco y negro, muy rollo “oficina”.

¿Cómo nos atendieron?

Todas las veces que hemos ido, desde debe hacer unos 2 años, el personal que nos ha atendido ha sido el mismo y son todos muy amables. Siempre atienden con una sonrisa y están muy dispuestos a ayudar en todo momento. Además, desde que pides la comida (que os explico el cómo más adelante) hasta que te la sirven pasa muy poco tiempo, cosa que es muy de agradecer.

¿Cuándo fuimos?

Fuimos a comer un miércoles sobre las 14:30h. El local estaba lleno pero aún había alguna mesa cuando llegamos. Además como sirven muy rápido, las mesas se liberan con bastante frecuencia.

¿Qué comimos?

Lo bueno de Nanaya es que ofrecen unos menús bastante completos que incluyen 3 pequeños entrantes, un plato principal, bebida y postre. Y eso es lo que pedimos.

Antes de nada, contaros que se pide mediante unas maquinas que hay situadas en la entrada. Cogemos un número que es el que nos llevaremos a la mesa para identificarla e introduciremos al hacer el pedido, vamos seleccionando lo que queremos pedir y cuando estemos, pagamos en ese momento.

Los entrantes que llevan todos los menús son una ensalada, una sopa de miso y 3 makis variados. No son nada excepcional pero están correctos; la ensalada se la podrían ahorrar pero la sopa de miso sí está muy buena y sobretodo en esta época del año viene muy bien. Los makis son muy sencillos y vienen 2 de salmón y uno de pepino.

nanaya-ensalada-sopa-miso

nanaya-makis-variados

Después, cada menú lleva su plato principal correspondiente. En esta ocasión, David pidió el de udon bibimpa, es decir, un bol caliente de udon acompañado de carne, verduras y huevo. Y cuando digo que es caliente es que lo sirven en la mesa hirviendo y allí mismo el camarero lo mezcla. La verdad es que está bastante bueno, sí que es cierto que hemos probado otros mejores, pero éste no está nada mal en cuanto al sabor y la calidad de los udon.

nanaya-bibimbap

Yo pedí el menú con Yakisoba, con los típico fideos fritos con gambas y ternera. No están mal, nada mal en absoluto; el sabor es muy intenso y delicioso pero… ¿me explicáis la lechuga? No soporto la lechuga en caliente, no puedo con ella, lo cual es un punto negativo. Pero en general, un plato muy rico y en muy buena cantidad.

nanaya-yakisoba

De postre, David pidió las trufas y yo el mochi de té verde. En mi opinión, las trufas están más buenas, blanditas por dentro y crujientes por fuera, pero puede ser porque he probado muchos más mochis y sé cómo tienen que ser para que me gusten.

nanaya-postre-mochi-trufas

Y… ¿cómo está de precio?

Todo lo que comimos nos costó 25€.

Valoración global

Nanaya nos gusta mucho.

El servicio es muy rápido, la comida está bastante bien, la cantidad del plato principal es muy buena y el precio es más que aceptable para un menú bastante completo.

Es cierto que no es el mejor restaurante del mundo, pero considero que es una opción ideal para un mediodía de los que vamos apurados de tiempo y necesitamos comer rápido pero queremos algo más que un bocadillo.

Como ya hemos hecho, nosotros seguiremos repitiendo en determinadas ocasiones.

Teresa

Si queréis seguirme en redes sociales y descubrir más restaurantes con encanto, reflexiones diarias y mucho más, podéis encontrarme en Instagram y en Facebook